‘Taquito de ojo’ en ‘Buen Día’: la cosificación NO tiene género
Hay escenas que se vuelven cotidianas y dejan de parecernos extrañas; lo vemos en la televisión, en las redes sociales y en la vida diaria. Cuando repetimos algo muchas veces, un día simplemente dejamos de cuestionarlo.
Eso es justo lo que me ha llamado la atención en los días del Mundial 2026, durante las transmisiones diarias de la revista matutina Buen día, de Teletica. Específicamente en la sección dedicada a informaciones sobre la Copa del Mundo y, en especial, en la sección Taquito de ojo, en la que las presentadoras y el presentador comentan imágenes de futbolistas, pero no desde lo deportivo, sino desde su apariencia física.
Algunos sin camisa, otros en la cancha, otros en piscinas y en diferentes escenarios. En el set, los comentarios van sobre quién es guapo, quién no, quién gusta más o cuál roba más suspiros. Sí, se habla sobre logros deportivos, pero el verdadero protagonista de la sección es el físico.
Hace varios días ronda una pregunta en mi cabeza: ¿Qué habría pasado si esas imágenes hubieran sido de futbolistas mujeres?
Creo que muchos conocemos la respuesta.
Ojo, que quede claro: no hay nada de malo en reconocer que alguien es atractivo; todos lo hacemos. Tampoco es incorrecto admirar la condición física de un atleta de alto rendimiento que vive bajo estándares de disciplina y esfuerzo. Aquí la cuestión, en mi perspectiva, es cuándo el deportista termina funcionando más como un objeto de calendario que como la persona que, por ejemplo, llegó a un Mundial tras años de sacrificio.
Hemos aprendido, con el paso de los años, que una mujer no debe ser presentada como “la guapa” y después como la profesional, la deportista o la artista. Esos espacios han ido desapareciendo; sin embargo, cuando de quien se trata es un hombre, parece que las reglas cambian... o se ajustan a la conveniencia.
La cosificación no es entretenimiento, no es chiste. La cosificación no debe ser una cuestión de género. Si cuando lo que se expone es referente a un hombre, eso también merece una conversación.
Si hablamos de igualdad, el tema no es decir “como antes se hizo con las mujeres, ahora hagámoslo con los hombres”. La igualdad debería apelar a dejar de reducir a cualquier persona a aquello que resulta agradable de mirar.
Más allá de abdominales y sonrisas, hay profesionales que entrenaron durante años e historias de superación y esfuerzo.
El lugar común podría ser que lo que digo es una exageración, que los hombres no se ofenden o que es solo televisión; no obstante, los principios no cambian según el género de quien aparece frente a la cámara.
Si creemos que una futbolista merece ser reconocida por su talento, también deberíamos creer lo mismo de un futbolista. Si una mujer no debe ser objeto de entretenimiento visual, tampoco deberíamos normalizar que un hombre lo sea.