Rafael Serrano, abogado laboralista: "Se están produciendo muchos despidos de empleadas del hogar porque sus jefes no les quieren dar de alta"
El proceso de regularización de empleadas del hogar extranjeras debería suponer un paso adelante para miles de trabajadoras que llevaban tiempo desempeñando su labor sin papeles ni cobertura de la Seguridad Social.
Sin embargo, según denuncia el abogado laboralista Rafael Serrano a través de sus redes sociales, algunos empleadores están respondiendo a esta oportunidad de la peor manera posible: despidiendo a sus trabajadoras justo cuando la solicitud ya ha sido admitida a trámite. "Sabías que se están produciendo muchos despidos de empleadas del hogar porque han presentado la regularización, ha sido admitida a trámite, y sus jefes no les quieren dar de alta", denuncia el letrado.
El fenómeno que describe Serrano tiene relación directa con el proceso de regularización extraordinaria activado en 2026, así como con la figura del arraigo sociolaboral introducida por el Reglamento de Extranjería (RD 1155/2024), en vigor desde mayo de 2025. Esta vía permite a trabajadoras extranjeras solicitar autorización de residencia y trabajo presentando un contrato de al menos 20 horas semanales al Salario Mínimo Interprofesional, con la particularidad de que, desde el momento en que la solicitud es admitida a trámite, la trabajadora ya puede desempeñar su empleo de forma provisional.
"Hay muchos jefes que prefieren mantener la situación de semiesclavitud"
Según explica el abogado, algunos empleadores optan por no dar ese paso, buscando en su lugar que sea la propia trabajadora quien abandone el puesto por su cuenta. "Hay muchos jefes que prefieren mantener la situación de semiesclavitud que teníais vosotros y que renunciéis voluntariamente, porque no os quiere dar de alta", declara Serrano, a la vez que comunica que "no es legal, no es legal, es absolutamente ilegal".
El letrado recuerda que la obligación de inscribir a la trabajadora en el Régimen Especial de Empleadas del Hogar de la Seguridad Social recae siempre sobre el empleador, con independencia de que la relación laboral se mantenga a tiempo parcial o completo, y que este trámite no es una opción discrecional, más bien es un requisito legal inexcusable desde el primer día de trabajo.
Rafael Serrano interpreta esta negativa como una estrategia deliberada por parte de algunos empleadores para deshacerse de la trabajadora sin asumir ningún coste. "Eso quiere decir que no te quiere mantener en tu puesto de trabajo, aquí quiere que tú renuncies voluntariamente sin reclamar tu finiquito", explica Serrano, señalando que detrás de esta maniobra suele esconderse la intención de sustituir a la trabajadora regularizada por otra persona sin papeles: "Y contratar a alguien sin papeles para seguir con este tema de explotación".
Junio y julio, los meses más destacados
Esta práctica resulta especialmente grave si se tiene en cuenta que, según la normativa vigente sobre despido de empleadas del hogar, una renuncia voluntaria priva a la trabajadora de acceder a la indemnización que le correspondería en caso de un cese decidido por el empleador, así como al acceso a la prestación por desempleo, un derecho que sí tienen reconocido las empleadas de hogar dadas de alta correctamente.
Serrano señala además que este tipo de despidos encubiertos se está concentrando especialmente en los meses de junio y julio, coincidiendo con el calendario de tramitación de las solicitudes de regularización presentadas este año.