Conseguir ahorrar se ha vuelto una odisea para gran parte de los españoles. En nuestro país, la tasa de ahorro de los hogares e instituciones sin fines de lucro se situó en el 4,1% de su renta disponible en el primer trimestre de este año, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Esto implica que la cifra varía en -0,8 puntos porcentuales respecto al mismo trimestre de 2025, por lo que tener ahorros parece convertirse en algo cada vez más difícil . La subida casi incesante de precios como los de la factura de la luz, la gasolina, la vivienda o la cesta de la compra hace que la gente tenga que destinar gran parte de sus ingresos a, simplemente, vivir el día a día. Esto, sumado a que los salarios no crecen al mismo nivel que el coste de vida o, directamente, están estancados, hace que las cuentas no den para llegar a fin de mes en el caso de muchos hogares, teniendo que recurrir a mirar con lupa cada gasto e incluso renunciar a cosas. Así el ahorro se traslada a recortar necesidades o deseos en lugar de suponer guardar algo de dinero para el futuro , cosa que muchos tienen como meta, especialmente los jóvenes, para poder comprarse una vivienda en un futuro o para, simplemente, no ir ahogados por lo que ven en la cuenta bancaria. En este sentido, hay muchas maneras de considerar lo que supone ahorrar, según el caso concreto de cada persona. Esto se ejemplifica en que lo que para alguien supone renunciar a un capricho, para otro ni si quiera se plantea la posibilidad de tenerlo. Sobre ello han charlado en el podcast 'Hágale como quiera' varios perfiles con conocimiento en economía y emprendedores, al debatir si una persona podía o no darse algún lujo en función de lo que tenga ahorrado. Uno de los participantes preguntaba a Juan de Ávila, experto en finanzas, si uno no podía tener un capricho sin tener el equivalente a un año completo de sus gastos en ahorros . De Ávila confirmaba que no se debe y cuando le preguntaban el motivo, contestaba tajante: «Porque no tienes dinero, eres pobre. Si no tienes 12 meses de tus gastos respaldándote en inversiones o en renta fija » explicaba, mientras sus compañeros de mesa le rebatían si entonces no te podías ir de vacaciones o salir a comer algo fuera de casa. El experto seguía dejándolo claro, desde su punto de vista: «Eres vulnerable, tu economía es vulnerable. Puedes ir a un restaurante a lavar platos . Si no tienes un fondo de emergencia de 6 meses a 12, tu economía es vulnerable », recalcaba con dureza. En este punto de la conversación, preguntaban a otra compañera, también experta en finanzas personales, si estaba de acuerdo con esas afirmaciones, aunque antes Juan de Ávila quería dejar claro que esa es su idea, pero «no quiere decir que esté bien». Así, Sofía analizaba lo que su compañero había expuesto sobre darse un lujo o no según los ahorros que se tengan: «No estoy diciendo que esté bien. Estoy diciendo que a eso tendríamos que aspirar, pero somos humanos . Entonces, si nosotros no cumplimos pequeñas metas de corto plazo o pequeños placeres... Mejor que tu meta sea irte de vacaciones sin endeudarte, por ejemplo». Además, ponía el ejemplo de que muchos opinan que hay que educar a los jóvenes que están empezando a trabajar en que ahorren para su futuro y exponía: «Sí, tienen razón. Pero no tienen práctica. No tienen práctica con haber cumplido absolutamente ninguna meta antes de eso. Todavía no se han ido a unas vacacioncitas, todavía no han hecho esa salida o esa compra que les hizo ilusión». Así, ambos estaban de acuerdo en que tiene que haber cierta motivación para después ahorrar y que, al final, una de las cosas más importantes es que en la economía personal se sep a tener una perspectiva de futuro .