La reforma de la ley electoral amenaza con hacer caer el Gobierno de Meloni
A las puertas de la pausa estival y en el último año de la legislatura, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, sufrió una nueva derrota tras perder una importante votación parlamentaria sobre la reforma de la ley electoral. Una enmienda sobre las listas electorales propuesta por su partido, Hermanos de Italia, y sobre la que la coalición de Gobierno se había declarado favorable, fue rechazada en la Cámara de los Diputados por un voto de diferencia: 187 frente a 188. Un resultado que pone en cuestión la tramitación del texto y que amenaza con romper la amplia mayoría parlamentaria que sostiene a Meloni.
El Parlamento italiano comenzó a tramitar este martes el proyecto de reforma de la ley electoral impulsada por la coalición de derechas que lidera Giorgia Meloni junto a la ultraderechista Liga de Matteo Salvini y a la conservadora Forza Italia de Antonio Tajani. La principal novedad del texto es la eliminación de las circunscripciones uninominales en las que actualmente resulta elegido el candidato más votado, en favor de un sistema proporcional que favorezca la formación de coaliciones.
Según el Gobierno, el objetivo de la controvertida reforma electoral es garantizar la estabilidad de los futuros ejecutivos a través de un mecanismo que introduce un 'premio de escaños' a la lista o coalición que alcance el 42% de los votos. Un regalo que permitiría a la coalición vencedora en las urnas elegir al próximo presidente de la República sin alcanzar un acuerdo con el resto de partidos -como se ha hecho siempre-, ya que tendría la mayoría suficiente para elegir al sucesor del actual jefe de Estado, Sergio Mattarella, cuyo mandato expira en 2029. Una anomalía democrática que la oposición considera inconstitucional.
El texto recibió más de 200 enmiendas
El texto que comenzó a tramitarse este martes recibió más de 200 enmiendas. Una de ellas fue presentada por el partido de Meloni y proponía papeletas con cabezas de lista blindados y el resto de candidatos sujetos a la preferencia de los electores. Una iniciativa que había sido aceptada sin mucha convicción por los aliados de la primera ministra: Forza Italia y la Liga. Al menos, oficialmente. Porque una vez llegó el momento de la votación, al menos una treintena de diputados pertenecientes a la coalición gobernante lo hizo en contra de las indicaciones de la 'premier'. La identidad de estos "francotiradores", como se les conoce en Italia, no se ha desvelado porque el voto era secreto, pero ha dejado gravemente tocada a la coalición de Gobierno.
Poco después de conocer el resultado del voto, Meloni reconoció en un mensaje publicado en las redes sociales que era necesaria "una reflexión". "El resultado muestra que la izquierda y la oposición votaron unánimemente en contra. Pero incluso dentro de la mayoría parlamentaria faltaron varios votos, lo que invita a la reflexión", escribió.
Asimismo, la primera ministra criticó duramente a la oposición, que desde su bancada de la Cámara baja celebró el rechazo a la enmienda de Meloni como un éxito y pidió la dimisión de la jefa del Gobierno. "Este ha sido un voto contra la arrogancia de Meloni. Reconoce tu fracaso y vete a casa", exigió la secretaria del Partido Democrático, Elly Schlein.
Meses de presiones
Meloni presionaba desde hace meses a sus aliados en el Gobierno, Antonio Tajani y Matteo Salvini, para aprobar una nueva ley electoral después de que ninguna de las iniciativas incluidas en el programa con el que la coalición de derechas se presentó unida a las elecciones en 2022 -la elección directa del primer ministro, la reforma de la justicia y la de la autonomía fiscal para las regiones del norte del país- hayan salido adelante. El problema es que el cálculo de los escaños asignados en el Parlamento en función de los votos que Meloni quiere introducir favorece a su partido en detrimento de la Liga y de Forza Italia.
Con la modificación del texto original a través de la introducción de sucesivas enmiendas, la mayoría parlamentaria eliminó además varias disposiciones que garantizan la representación paritaria de género en las listas, lo que provocó el descontento entre muchas parlamentarias, incluidas algunas de la coalición gobernante. "Es triste que la primera mujer primera ministra sea recordada por haber infligido un golpe mortal a la paridad de género en la representación electoral", lamentó la portavoz de Alianza Verde e Izquierdas, Luana Zanella.
A pesar de la derrota, se espera que la Cámara de Diputados vote a finales de esta semana el texto definitivo y, una vez la reforma en su conjunto sea aprobada, pasará al Senado para completar su tramitación, probablemente en octubre.