Cómo lavar correctamente termos y botellas para eliminar bacterias
Los termos y botellas reutilizables forman parte de la rutina diaria de millones de personas. Sin embargo, si no reciben una limpieza adecuada, pueden convertirse en un espacio donde se acumulan bacterias, hongos y otros microorganismos provenientes de la boca o del ambiente.
La limpieza diaria con agua caliente y jabón para platos reduce la acumulación de suciedad. No obstante, cuando el recipiente presenta malos olores, residuos persistentes o ha permanecido varios días sin lavar, conviene realizar una higienización o desinfección más profunda, según recomendaciones difundidas por Clorox en su blog especializado.
La higienización comienza con un lavado previo utilizando agua y jabón para platos. Luego, se recomienda preparar una solución con dos cucharaditas de blanqueador por cada galón de agua y sumergir el termo vacío durante dos minutos. Después, basta con escurrir el recipiente y dejarlo secar al aire, sin necesidad de enjuagarlo.
La desinfección requiere un procedimiento más intenso. Tras el lavado inicial, se debe preparar una mezcla con un tercio de taza de blanqueador por cada galón de agua y dejar el termo en remojo durante seis minutos. Una vez transcurrido ese tiempo, es necesario enjuagarlo con abundante agua limpia antes de dejarlo secar al aire.
El moho también puede aparecer en el interior de los recipientes cuando permanecen húmedos durante largos periodos. En esos casos, la recomendación es seguir el proceso de desinfección y aumentar el tiempo de remojo hasta 10 minutos antes del enjuague final.
El lavavajillas no siempre es una opción segura para todos los modelos. Antes de utilizarlo, conviene revisar las instrucciones del fabricante en la base del recipiente. Algunas botellas son aptas para lavavajillas o únicamente para la rejilla superior, mientras que otras pueden deformarse o perder color si se someten a altas temperaturas.
El mantenimiento frecuente ayuda a prolongar la vida útil de los termos y disminuye el riesgo de acumulación de microorganismos. Los especialistas recomiendan lavar estos recipientes todos los días, especialmente cuando se utilizan para transportar agua, bebidas deportivas o líquidos distintos al agua.