La Zambra convierte su historia en una experiencia gastronómica
La alta gastronomía es un arte. En esta era de hedonismo culinario, los chefs actúan como directores de escena capaces de desafiar los límites de la creatividad en la mesa. Desde el emblemático hotel La Zambra de Mijas, su chef ejecutivo, Juanjo Solano Fonseca, presenta las novedades culinarias de temporada del resort cinco estrellas.
Ubicado en ese limbo perfecto entre Málaga y Marbella, La Zambra juega la carta de la exclusividad periférica en Mijas. El hotel goza de un gran acierto arquitectónico y geográfico, pues solo basta asomarse a los campos de golf que lo abrazan para que el ruido de la Costa del Sol se apague. La paz inmediata que irradia este enclave explica por qué este fue el refugio de celebridades como la princesa Diana, Julio Iglesias, Joaquín Sabina, entre otros, cuando aún se le conocía como Hotel Byblos hace más de cuatro décadas.
Totalmente reformado en 2022, el hotel conserva intacto el glamour de su época dorada, reinterpretado hoy bajo un concepto más íntimo, sostenible y sensorial. Cuenta con 196 habitaciones y suites —entre las que deslumbra una espectacular Penthouse con piscina privada—, La Zambra despliega una propuesta sublime que fusiona alojamiento, bienestar, deporte y alta gastronomía. En el corazón de este oasis se encuentra Mood Spa. Se trata de uno de los más grandes y exclusivos de la Costa del Sol, un refugio dotado de saunas, hammam, piscina, cabinas de tratamientos y un bellísimo patio andalusí que alberga su propio estudio de yoga.
La historia llega a la mesa
En estos dos años de vida bajo el nombre de La Zambra, la marca ha construido una identidad propia ligada al bienestar, pero también a la gastronomía. Al frente de la propuesta está Juanjo Solano Fonseca, quien ha diseñado una carta que combina referencias a todas esas memorias del antiguo Byblos. De esta manera, se rinde homenaje a quienes lo conocieron de cerca.
En esta línea, una de las alusiones más relevantes son los nombres de sus restaurantes —El Origen, Bamboleo, Picador, Palmito o La Bartola—, los cuales esconden mensajes y guiños a esas anécdotas ligadas a las celebridades que adoptaron al establecimiento como su refugio vacacional. El ejemplo más evidente es el restaurante Bamboleo, en honor a la famosa canción de Julio Iglesias.
La creatividad no se queda en los títulos y llega a la boca. Algunas de sus creaciones y platos insignia han sido diseñados en recuerdo a uno de los momentos más mediáticos del hotel, como el que protagonizó la princesa Diana. El coctelero se ha encargado de inmortalizar ese momento con la bebida signature «Top Less». Más allá de las celebridades, el chef presenta como novedad la reinterpretación de los postres. Tomando como referencia al estadounidense dos estrellas Michelin Grant Achatz, Solano y su equipo han hecho su propia versión de postre «en lienzo». Todo un espectáculo de sabores y colores, digno de experimentar.
La experiencia en La Zambra se expande con la llegada de Sarao, el escenario perfecto para rendirse a la música en directo y a una sofisticada coctelería al atardecer. Una propuesta que confirma que, además del bienestar que define a este icono de la Costa del Sol, la vertiente gastronómica es un pilar fundamental para proyectar su auténtica identidad.