Así es el China Zun, el rascacielos más alto de Pekín contra el que se ha estrellado una avioneta
Una avioneta se ha estrellado este viernes en Pekín contra la fachada acristalada del China Zun, el rascacielos más alto de la capital china. Dicho impacto tuvo lugar en pleno Guomao, el principal núcleo de negocios del distrito de Chaoyang, a escasos metros de otros edificios emblemáticos como la sede de la televisión estatal CCTV.
Las imágenes muestran un agujero en el muro cortina del rascacielos y restos de la aeronave en la calzada. Las autoridades chinas no han facilitado por el momento ninguna versión oficial ni han informado de víctimas.
El edificio que protagonizó el impacto es uno de los rascacielos más reconocibles de Asia. El China Zun, conocido oficialmente como CITIC Tower, llega hasta los 528 metros de altura sobre el distrito central de negocios de Pekín, con 108 plantas sobre rasante y siete niveles subterráneos.
Es la sede central del Grupo CITIC, uno de los mayores conglomerados financieros del país, y tiene capacidad para albergar a unas 12.000 personas. Además, cabe destacar que su superficie total construida supera los 437.000 metros cuadrados.
Un proyecto que dio comienzo en 2010
Su edificación comenzó en diciembre de 2010, cuando el Grupo CITIC se hizo con el lote Z15 en el CBD por 6.300 millones de yuanes. Las obras comenzaron formalmente en septiembre de 2011, con una inversión total estimada en 24.000 millones de yuanes.
Un primer hito llegó en agosto de 2016, cuando la estructura superó los 333 metros y desbancó a la Torre 3 del Centro de Comercio Mundial de China como el edificio más alto de la ciudad, aún con 38 pisos por terminar. La coronación estructural se cerró en agosto de 2017, y el edificio fue entregado para su uso a finales de 2018.
Su forma, más estrecha en la base y en la cima, con la cintura ensanchada, reproduce la de una antigua vasija ritual china conocida como 'zun', utilizada para servir vino en ceremonias. El proyecto arquitectónico fue concebido por el estudio Farrells y completado por Kohn Pedersen Fox en un plazo de 14 meses.
Para resistir una zona con un grado de intensidad sísmica de diseño de 8 grados, la estructura emplea un sistema gigante de tubo dentro de tubo de acero y hormigón, con columnas perimetrales y un núcleo central de muros de cortante compuesto.
China no dejó que se construyeran rascacielos más altos
En su interior conviven 60 plantas de oficinas de clase A, 20 pisos de apartamentos de lujo y un hotel de 300 habitaciones distribuido en otras 20 plantas. En lo más alto, a 524 metros, hay un área de observación y un jardín en la azotea desde el que se divisa el horizonte completo de Pekín. Para conectar todo ese volumen, el edificio cuenta con el primer ascensor JumpLift del mundo que supera los 500 metros de recorrido, con una velocidad máxima de ascenso de 6 metros por segundo.
Cuando abrió sus puertas en 2018, el China Zun era el octavo edificio más alto del mundo y el cuarto de China. Tres años después, el Gobierno chino prohibió la construcción de nuevos rascacielos de más de 500 metros y limitó estrictamente los que superasen los 250, en parte por preocupaciones sobre seguridad estructural y por las dificultades de algunos promotores para atraer inquilinos.