La mayoría de los robots de piscina que conoces tienen cable. Un cable largo, que hay que enrollar, desenrollar, que se lía con el agua, que limita el radio de movimiento y que acabas maldiciendo cada dos usos. Cuatro horas después de haber comprado este limpiafondos, empiezas a preguntarte cómo aguantabas antes . El robot limpiafondos Seauto SAT 40 , presentado en 2026, llega inalámbrico de serie, con batería extraíble recargable y una autonomía de 240 minutos reales. Eso no es un número de folleto: son cuatro horas de trabajo continuo en el fondo y las paredes antes de que tengas que sacarlo a recargar. El salto de con cable a sin cable en un robot de piscina es parecido al que vivió el robot aspirador cuando se quitó la manguera. No es solo comodidad estética: cambia la lógica entera de uso . Sin cable, el robot puede trazar rutas que un modelo conectado no haría. El SAT 40 usa sonar e IA para mapear la piscina y distribuir la cobertura de forma eficiente , no al azar. Cuatro modos de limpieza (fondo, paredes, línea de agua o ciclo completo) permiten ajustar la sesión según lo que necesites ese día: una limpieza rápida antes de bañarte o un barrido profundo de domingo. La cobertura declarada llega hasta 297 metros cuadrados . Para la mayoría de piscinas privadas o de comunidad de tamaño estándar, el robot completa el ciclo en una sola carga sin interrupciones. La autonomía es el número que más importa en un limpiafondos inalámbrico. Aquí hay que ser honestos: 240 minutos son suficientes para el 90% de los casos domésticos . Si tienes una piscina olímpica o la última vez que limpiaste fue en septiembre, quizá necesites dos ciclos. La batería es extraíble, así que puedes tener una de repuesto cargada si el uso es intensivo; es la misma lógica que con los drones o las herramientas de jardín con batería intercambiable. El resto de la ficha técnica se traduce bien al uso real. La navegación con sonar evita esa torpeza de los robots básicos que rebotan contra la escalera veinte veces antes de rodearla. La fiabilidad en agua es donde los gadgets de este tipo suelen flaquear antes, y el SAT 40 no da señales de ir por ese camino. El argumento de este robot no es solo el precio, que ahora aparece rebajado respecto a su precio habitual. El argumento es funcional: estás pasando de un accesorio de mantenimiento incómodo a una herramienta autónoma que tiras al agua, programas y te olvidas. Para quien lleva años usando limpiafondos con cable y manguera, el salto se nota desde el primer ciclo. Para quien compra su primer robot de piscina, es directamente el punto de partida que no obliga a aprender malas costumbres. Un domingo por la mañana: lo enchufas a cargar el sábado noche, lo lanzas antes del desayuno y cuando vuelves a la piscina el agua ya está lista . Sin enrollar cables, sin buscar el enchufe junto al bordillo, sin sacar el robot a mitad del ciclo porque el cable no llegaba a la esquina del fondo. En la sección Favorito de ABC se pueden encontrar más ofertas y gangas como esta para equipar tu casa o renovar tu tecnología con criterio y ahorro.