Ingrid Rosario revela la conexión que une a Costa Rica con su éxito mundial ‘El poder de tu amor’
Sus canciones se cantan cada domingo en miles de iglesias de toda Latinoamérica, pero pocos saben que el corazón de Ingrid Rosario, reconocida cantante de música cristiana, late con un ritmo muy costarricense.
Casada con un “chapin-tico”, con raíces en Tierra Blanca de Cartago, y revelando un detalle poco conocido de uno de los temas más icónicos, Rosario regresa esta semana al país para cumplir un sueño: cantar junto a 62 músicos de la Orquesta Filarmónica de Costa Rica.
Materializará ese anhelo el sábado 13 de junio, a las 8 p. m., y el domingo 14 de junio, a las 4 p. m., pero mientras esos días llegan, la artista abrió las puertas de su historia de fe, los secretos de su familia y el emotivo testimonio detrás de su éxito, El poder de tu amor.
La sonrisa de Ingrid es tan grande que ilumina cualquier lugar donde entra. Incluso, en su llegada a la redacción de La Nación, se encontró a la Miss Universo Costa Rica Mariale Acosta y su reacción fue totalmente auténtica y emocional: “¿Puedo orar por vos?”, le consultó la cantante, y de inmediato procedió a llenarla de buenos deseos y bendiciones.
En medio de un día cargado de entrevistas y cuidados de la voz, la artista se muestra ilusionada con sus primeros conciertos filarmónicos en décadas de carrera.
“Esto es un sueño hecho realidad, te puedo contar. En el primer día de ensayo con la Filarmónica, cuando llegamos acá a Costa Rica, yo recordé que mis inicios en la música fueron tocando la flauta en una orquesta muy parecida a esta. Yo siempre había dicho: ‘Sería un sueño cantar con una orquesta filarmónica acompañándome’”, explicó la artista estadounidense.
Ella dio a conocer que el proceso de cantar junto al ensamble tico llevó casi dos años; sin embargo, ahora los arreglos musicales son mejores de lo que ella alguna vez esperó.
“Yo tengo mis arreglos y las partituras, pero don Marvin Araya, director, se las mandó a un arreglista costarricense para que hiciera arreglos originales. Están espectaculares. No es como escuchar tu canción normal; aunque el verso y el coro son iguales el acompañamiento es diferente... Suena mejor de lo que me imaginé, está bello”, confesó.
Una carrera de éxitos
Para nadie es un secreto que la música de Rosario, autora de temas como Canta al Señor, Eres mi respirar y Abre los cielos, ha calado profundamente en el sector religioso; un hecho que la hace sentir muy especial.
—¿Cómo le hace sentir que en las iglesias se escuche su música?
Nadie me había preguntado eso; honestamente, me hace sentir muy pequeña en el sentido de que esto se trata de Dios. Yo sé de dónde vengo y cuál es mi historia de trasfondo; pensar que Dios puede tomar a una niña de un vecindario de bajos recursos y hacer algo tan grande.
”Honestamente, te puedo decir que fue más como un accidente, pero en Dios yo sé que no hay nada por accidente, sino que hubo un propósito en mi vida y, porque fui sensible a decir que sí, ahora estoy caminando en un propósito más grande”.
—¿Qué ha sido lo más difícil en este camino?
Amo mucho a Dios y tengo mi fe muy firme. Las cosas que me han pegado más fuerte son también las que más me han bendecido: las personas. La gente es lo más retante, lo que más me pone a prueba, pero también mi mayor bendición.
”Lo que Dios más ha procesado en mi vida a través de esto es la humildad; entender que en las grandes plataformas no se trata de que yo sea la más talentosa, sino de que yo luzca más como Él”.
—Hablemos de tu historia y de algunos datos que algunas personas poco conocen. ¿Dónde creció y cuál es su nacionalidad?
Piensan que soy puertorriqueña por el acento, pero mi mamá es colombiana (nacida en Barranquilla). A los tres años ella se mudó a Venezuela, se crió en La Guaira y a los 17 años emigró a Estados Unidos pasando por México. Llegaron a Nueva York, pero como a buen latino no le gustó el frío, decidieron mudarse a Puerto Rico.
“En Nueva York mi mamá conoció a mi papá, que era un jugador de béisbol dominicano viviendo en esa ciudad. Se enamoraron y me tuvieron a mí allí. No nací en Puerto Rico, pero mi familia vive allá, y por eso se me pegó el acento. Soy una mezcla de todo”.
—¿Cuál es la historia detrás de El poder de tu amor?
Te cuento que yo he querido “tirar” (dejar de cantar) esa canción. Son de esas canciones con las que uno dice: ‘Ya esa águila voló (por la línea que dice ‘y me levantaré como las águilas’), déjame cantar canciones nuevas y lucirme con otras’. Pero luego recibo testimonios de personas que me dicen: ‘Esa canción me sacó del momento más difícil de mi vida’ o ‘La escuchaba cuando tenía cáncer y Dios me recordaba que me iba a levantar’.
—¿Cuál fue el momento que más la marcó personalmente?
Cuando mi papá estaba falleciendo, fue la única canción que vino a mi corazón para cantarle. Yo la he cantado un millón de veces, pero ya estaba perdiendo un poco la conexión con ella después de casi 20 años. Sin embargo, en ese punto entre la vida y la muerte, empecé a cantarle: “Vengo a ti, Señor, cámbiame, renuévame...”, y vi cómo el latir de su corazón en el monitor se iba haciendo más chico.
”La canción tomó un testimonio totalmente diferente porque pude transicionar a mi papá de esta tierra a la eternidad. Lo último que él escuchó fue mi voz cantando eso. Horas después me enteré de que él había hecho un compromiso de fe antes de morir. Esa canción me ministra hasta el día de hoy, porque si lo hizo en mi familia, lo puede hacer por cualquiera”.
—¿En qué momento de su vida llegó a usted esa canción?
Te cuento un secreto: yo no escribí esta canción. Fue grabada primeramente en inglés por Hillsong en Australia. Mucha gente no sabe que la traducción al español fue hecha por un tico: mi pastor Danilo Montero, en 1997, cuando estaba en la iglesia Oasis aquí en Costa Rica. Yo no me enteré de esa conexión hasta el 2018.
“Saber que el rompecabezas de mi vida está organizado por un Dios que lo sabe todo es increíble. La canción ha tenido un impacto gigante en español y en portugués. Cuando me dijeron que iba a grabar el disco en español, senté a mi mamá en mi cuarto y le dije: ‘Mami, escucha esta canción’, y ella me dijo: ‘Esa es nuestra historia’. En otras palabras: no la compuse, pero es mía”.
Su conexión con Costa Rica
Rosario es de esas artistas que, sin duda, tienen una conexión espiritual y hasta amorosa con el país, pues está completamente enamorada de un costarricense, Tony López, quien robó su corazón hace más de 25 años.
“Me casé con un “chapintico” (padre guatemalteco, madre costarricense) nacido en Miami. Nuestro hijo de 14 años tiene mis lunares, la cara mía y el cuerpo del papá”, contó.
Además, aseguró que van a traer a su hijo más tiempo al país “para que aprenda el acento costarricense, porque todavía no habla muy bien el español; lo entiende, pero le cuesta hablarlo”.
—¿Cómo conociste a tu esposo tico?
Te cuento el chisme completo para que veas que la historia no es tan terrible como la gente se imagina. Un día fui sola a una iglesia y me senté detrás de una muchacha hermosa con un cabello bello. Pasé todo el servicio mirándole el pelo y al final me presenté.
”Ella, muy linda, me presentó a su novio... ¡que era mi futuro esposo! (Risas). No se lo quité, pero sí lo conocí ese día por medio de ella. Fuimos amigos por tres años antes de ser novios, y cuando empezamos el noviazgo, nos comprometimos y nos casamos en menos de seis meses... Ya vamos a cumplir 25 años de casados”.
—¿Cómo fue la primera vez que te trajo a Costa Rica?
Vinimos y él manejó, me llevó a Tierra Blanca de Cartago y me enamoré de su familia y del pueblo. Es un lugar muy sencillo donde se siente una paz increíble. Viven de la tierra, siembran papas y cebollas.
”Yo no me crié en ese ambiente; para mí era muy nuevo ver cómo sacaban las fresas de la tierra y las lavaban ahí mismo. Yo decía: “Espérate, hay que ir a la tienda a comprarlas”. Las mejores papas fritas son las de la tía Elisa. Me siento costarricense, la verdad".
—Después de 25 años y de varias visitas, ¿qué es lo que más cala en su corazón de este país?
El decir pura vida. Aquí hay vida y es una vida pura, sin complicaciones, llena de paz. Siento que es un pedacito del cielo en la tierra. Me da mucho orgullo decir que tengo familia acá y ser una costarricense más.
—¿Cuál es el mensaje que deseas dejar en los corazones de las personas?
Es mejor vivir una vida en fe y confiando en Dios que en las fuerzas o la atención de los hombres, porque la humanidad falla. Yo fallo, pero Dios no falla. Él es un Dios amoroso que lo dio todo por nosotros. Estoy muy agradecida de venir a Costa Rica a cantar canciones que marcaron mi trayectoria y hacer historia acá.