El sueldo anual perfecto para ser feliz en España es el de 77.192 euros, así lo determina un estudio de la Universidad de Purdue. Sin embargo, el poder adquisitivo en nuestro país solo ha crecido un 5% en las últimas tres décadas. El economista Gonzalo Bernardos califica este incremento de «insignificante» y recuerda que Japón e Italia son los únicos países de la OCDE que están por debajo de España en cuanto a poder adquisitivo. Bernardos atribuye esta situación a factores como la devaluación salarial de la pasada década, la reciente inflación y un modelo económico muy dependiente de la hostelería, que es el sector con los sueldos más bajos. El economista señala que existe una diferencia abismal en la capacidad de ahorro dependiendo de la edad. «Los mayores de 50 van francamente bien, sobre todo si ya han heredado. El problema son los jóvenes», explica. Para Bernardos, la herencia es el pilar fundamental de la solvencia en el país, asegurando que «en España el 90% de la riqueza de la clase media baja» viene de esta. En el otro extremo se encuentran los menores de 40 años, quienes se enfrentan a un escenario de precariedad estructural. El experto explica los tres grandes problemas que lastran a los jóvenes: «Cobran menos aunque tengan una titulación superior, muchas veces no tienen el trabajo a tiempo completo que desearían y valoran más el día a día que el futuro, porque creen que el futuro aún está muy lejano». Esta falta de capacidad de ahorro propio ha provocado que se esté produciendo la mayor transmisión de riqueza de la historia de padres y abuelos hacia nietos e hijos, principalmente para poder acceder a la compra de una vivienda. El economista también asegura que la cifra de los 3.000 euros netos mensuales, que muchos ciudadanos consideran el umbral para alcanzar la estabilidad o la «felicidad» económica, es inalcanzable para la inmensa mayoría. «Ese sueño dorado lo cumplen muy pocas personas. Solo el 5,8% de los declarantes cobra 60.000 euros al año, que es lo que significa tener 3.000 euros netos por 14 pagas», concluye.