Padre costarricense con ELA utilizó IA para dar un emotivo mensaje en la graduación de su hijo: vea el imperdible momento
El ingeniero civil y empresario costarricense Rodolfo Carvajal, quien fue diagnosticado con Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) hace 13 años, utilizó la inteligencia artificial para dar un emotivo discurso en la graduación de su hijo, la cual se efectuó el 6 de junio en el Lincoln School Costa Rica.
La ELA es una enfermedad neurodegenerativa que afecta progresivamente las neuronas motoras del cerebro y la médula espinal, provocando debilidad muscular, pérdida de movilidad y dificultades respiratorias.
Para dar su discurso, el padre usó la plataforma VoxAI para crear un avatar de cómo se veía antes de su diagnóstico y recreó su voz con grabaciones del pasado.
“Ese avatar en la pantalla también soy yo, bueno, con unos añitos de menos. Mientras tanto aquí, en esta silla, está el Rodolfo real, que aunque sin movimiento, sin voz propia y respirando con un ventilador, he conservado lo más importante, mi mente, la cual no se ha detenido ni un solo día”.
El discurso recalca lo importante que es la actitud y el sentido del humor en momentos difíciles: “Para mí, vivir bien no es evitar los retos, sino enfrentarlos con claridad, propósito y sentido del humor”.
Carvajal mencionó a su hijo Felipe en el discurso, para recordarle una linda enseñanza: “Recuerdo que Feli tenía 9 años cuando, después de que yo hiciera ejercicio en la piscina, para frenar la pérdida de fuerza, se ofrecía a ayudarme a bañarme en las noches".
”Que hoy esté sentado en este escenario, acompañándolo graduarse junto a esta generación, me llena el corazón de vida, y eso me enseñó algo que quisiera que se graben hoy. La felicidad no es una meta, es un estado, y uno elige estar en ese estado o no, yo elijo ser feliz, no porque mi vida sea fácil, sino precisamente porque no lo es”.
En su discurso recordó su infancia y la relacionó con su filosofía de cómo criar a los hijos: “Crecí en un hogar donde la abundancia no existía, como dice el dicho, a los hijos hay que criarlos con un poquito de hambre y un poquito de frío".
”Hay que enseñarles que no siempre se puede tener todo de inmediato, fomentar el esfuerzo, la paciencia y valorar lo que se consigue, exponerlos a cierta incomodidad controlada para desarrollar resiliencia, tolerancia a la frustración y adaptación. Así fui criado, aunque no de manera intencional, sino como resultado de las circunstancias".
El ingeniero civil, que ha hecho proyectos con más de 600 casas a la vez, enfatiza lo esencial que es la disciplina. “Desde los seis años nadé competitivamente, aprendí que los resultados no llegan de un día para otro, que la disciplina no es lo que haces cuando tienes ganas, es lo que haces cuando no las tienes. Eso no lo aprendí en un libro, lo aprendí en una piscina sin calefacción a las cuatro y media de la mañana, cuando lo único que quería era dormir".
Rodolfo Carvajal tiene tres hijos y vive en San José con su esposa Sylvia. Su caso único y especial lo ha convertido en un ejemplo a seguir.
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