Beatriz Arias: «Ya no importa sólo el dinero, sino los salarios emocionales»
Antía es nueva en su trabajo, con todo lo que eso conlleva: hay ilusión por el nuevo comienzo, pero también desconocidos y diferentes dinámicas de trabajo. Es gestora de contenidos de una exitosa plataforma en «streaming», Sky Coast, una moderna empresa en la que, detrás del «estamos todos en el mismo barco», navegan actitudes y comportamientos que mucho dejan que desear. Con esta trama y el humor como base, la periodista Beatriz Arias –trabajó en Twitter y actualmente es directora de Negocio Social Media en Atresmedia– publica «Soy la nueva» (Espasa), su debut en novela que bien se ríe de la cultura corporativa y del síndrome, en este caso, de la impostora.
¿Cómo es, para una periodista, pasarse a la ficción?
Me he inspirado en mi trayectoria profesional, en las vivencias que compartí con otros compañeros y colegas en el «boom» de las multinacionales. Y se me ocurrió que sería interesante reflejar la fragilidad del prestigio laboral a través de Antía Montes, quien pasa de tener todo controlado a ser nueva en todos los sentidos. Es una mujer de 32 años que empieza de cero. Quería ahondar en la ambición femenina, si está bien o mal vista, y en cómo nos comportamos cuando sucede un abuso de poder.
¿Qué hay de su experiencia en Twitter en el trabajo de Antía?
Es ficción, pero hay cosas que pueden tener un centro común. Por un lado, la ilusión de la protagonista. Es cierto que cuando te contrata este tipo de compañías sientes que confían en ti. Pero la exigencia de demostrar objetivos a medio y corto plazo supone una autoexigencia muy importante y, por supuesto, los despidos fríos que ejecutan.
¿Cuál es la realidad de trabajar en un gigante tecnológico?
Depende de la experiencia personal y profesional de cada uno. En mi caso lo destaco como uno de mis grandes momentos a nivel profesional. Fue una oportunidad que me permitió viajar por todo el mundo, conocer una extensa red de profesionales, aprender y transformarme rápido a nivel de conocimientos. Pero debes estar dispuesta a que eso pueda cambiar de un minuto a otro, y a que ocurra lo que nos pasó a nosotros en España.
¿Hasta qué punto es sano o necesario mantener la ambición?
Antía refleja el derecho fundamental a equivocarse. Puedes tener un gran talento profesional, una motivación, y que de repente circunstancias ajenas a ti provoquen un proceso de transformación. Quería reflejar cómo era ese proceso de caída y de empezar de cero, porque cualquier mujer que haya empezado en un trabajo se puede sentir identificada.
¿Los comienzos son más difíciles para las mujeres?
Sí, tenemos que demostrar mucho más. Hablando de la generación de Antía, es una con mujeres altamente preparadas, pero que se auto exigen constantemente. Luego, es importante ver cómo se elige a la gente más joven que nosotras. Ya no importa sólo el dinero, sino los salarios emocionales así como la posibilidad de convertirse en una versión de sí mismos que les guste.
¿El síndrome del impostor lo impone el entorno?
Ese síndrome originariamente es algo que te sucede a ti, es una barrera de protección. Pero como están planteadas las empresas globales corporativas a día de hoy, eso ayuda a que se eleve el síndrome. Tienes que ser ambiciosa, pero no demasiado agresiva. Simpática, pero no una blanda. Competente, pero no amenazante. Es demasiado complicado. Pero cuando logras superarlo, eso te hace crecer.
¿Es su caso?
Sí. Pero si vuelvo a iniciar una nueva etapa, es probable que vuelva a sucederme. Es importante saber cuáles son tus fortalezas y debilidades a nivel profesional. Luego, tener un buen equipo y saber reírse de una misma. No estamos operando a corazón abierto.
La novela abarca el acoso digital. ¿Por qué lo incluyó?
Quería plantear una auto lectura de la presencia digital que tenemos cada uno. Cuando usas las redes, ¿cómo te comportas? El acoso digital y la cancelación tienen que ver con algo que hemos tenido siempre las mujeres independientes en la Historia, y es quehubo colectivos que nos han querido silenciar. Lo condeno a través de este episodio.