De inmersión ilimitada, blindado y muy silencioso: el revolucionario diseño del nuevo submarino nuclear de Corea del Sur
Hace pocos días, Corea del Sur anunciaba oficialmente el lanzamiento del denominado «Proyecto Jangbogo N», un ambicioso programa destinado al desarrollo de una nueva clase de submarinos de propulsión nuclear con el que el Ministerio de Defensa Nacional surcoreano pretende ampliar las capacidades de su Armada. Este anuncio llega en un contexto de fuerte modernización militar en la región de Asia y del Pacífico, donde países como China, Japón y Australia están acelerando sus programas navales y submarinos.
Según el dossier que el Gobierno presentó, se trata de submarinos que no pretenden proyectar una capacidad nuclear ofensiva, es decir, operarán con armamento convencional pero contarán con plataformas de propulsión nuclear que mejorarán su resistencia operativa, marcando un hito en el sector armamentístico y de defensa.
Mientras los submarinos diésel deben emerger periódicamente para recargar baterías mediante el sistema snorkel, los de propulsión nuclear podrán operar sumergidos de forma prácticamente ilimitada, lo cual les hace menos visibles frente al enemigo. La propulsión nuclear permite, además, una velocidad ilimitada en inmersión frente a las limitaciones que presentan los submarinos diésel más convencionales.
El sistema de propulsión será alimentado con combustible de uranio de baja concentración capaz de proporcionar energía estable a largo plazo, y el casco será diseñado para garantizar a la tripulación la protección de la radiación y de la presión exterior. También contará con materiales de blindaje que permitirán que sean muy poco visibles a ojos del enemigo, así como con métodos de diseño que lograrán un vehículo bajo en ruido y vibración.
Estos submarinos estarán dotados también de altos niveles de automatización e inteligencia en los sistemas de combate, lo que garantizará el 100% de su eficiencia, y de sistemas de sensores que aumentarán las capacidades de detección e identificación subacuáticas.
En los prototipos mostrados por el Ministerio de Defensa surcoreano se puede apreciar el gran tamaño de los submarinos y detalles como un casco hidrodinámico, vela equipada con planos de inmersión, timón de popa en configuración de cruz, e incluso la posible incorporación de un sistema de propulsión mediante el método «pump-jet» o chorro de agua, una moderna tecnología que, frente a las convencionales hélices, garantizan discreción acústica.
En su conjunto, se trata de un proyecto totalmente innovador para la flota submarina surcoreana -que hasta ahora contaba con submarinos convencionales diésel-eléctricos- pensado para hacer frente a la amenaza de Corea del Norte y que dotará a Seúl de una capacidad estratégica que actualmente solo poseen un reducido grupo de países con industria submarina avanzada.
Tanto el diseño, como la construcción, el mantenimiento, la gestión del combustible y el posterior desmantelamiento de las unidades dependerán exclusivamente del Gobierno de Seúl.
El primer submarino de propulsión nuclear está previsto para ser botado a mediados de la década de 2030, con despliegue operativo desde finales de esa misma década.
Además, se espera que el desarrollo de submarinos propulsados por energía nuclear genere más de 40.000 empleos y fortalezca la competencia y el crecimiento industrial de la región.