Добавить новость
World News in Spanish


Новости сегодня

Новости от TheMoneytizer

Diez años del Roland Garros de Garbiñe Muguruza: «Solo importaba ganar; era gloria o muerte»

Abc.es 
Concentración, serenidad, tímida sonrisa y pequeño saludo, una calma exterior que contenía una ilusión desaforada. Así salía aquella Garbiñe Muguruza de 22 años a la Philippe Chatrier aquel 4 de junio de 2016 para afrontar la final de Roland Garros. Enfrente, Serena Williams, a quien ya había superado en la segunda ronda del torneo parisino en 2014, pero quien le había negado el triunfo en la final de Wimbledon el año anterior. Con todo eso en la cabeza y en el corazón, esta Muguruza era otra, más crecida, más confiada y más capaz, que se sabía con muchas opciones después de haber superado rondas complejas hasta ese último día: Schmiedlova y la lluvia, Georges y la presión local, Wickmayer y los nervios propios, Kuznetsova y su experiencia, Stosur y la barrera mental de los cuartos, Rogers y un billete a la grandeza; y Serena Williams y la convicción de que esta vez sí. Diez años después, Muguruza recuerda con ABC el proceso, la autoexigencia y las consecuencias de este éxito rotundo que la metió de lleno en la historia de este deporte. -¿Qué es lo primero que le viene a la cabeza de aquel día? -Siento sobre todo la tensión que llevaba; los nervios y la tensión que aguanté durante todo el partido. Y aun así pude jugar. Yo era muy consciente del valor que iba a tener ese partido, ese resultado. Habiendo perdido el año anterior la final de Wimbledon, entendí que solo importaba ganar. El ganador es al que la gente recuerda. Juegas por la historia. Es gloria o muerte. Así que cuando miro hacia atrás, sobre todo pienso en eso: ¡ostras, qué bien pude jugar pese a la cantidad de nervios y tensión que tenía encima! -Y contra Serena Williams enfrente, que ya llevaba 21 Grand Slams, y lo era todo en el tenis. -Imagínate. Era todo un cóctel y pienso 'guau, qué capacidad tuve de gestionar todo eso'. Tan joven. Porque entras nerviosa al partido, paralizada, lenta, entras tenso. Y Serena te gana 6-1 en cinco minutos. No pude permitirme demostrar nada. Cara de póker y intentar mantenerme fuerte. -¿Recuerda haber respirado en algún momento del partido? -Uf. Era difícil sacar la tensión. Creo que lo que me ayudó mucho fue meterle mucha intensidad. Por el sudor salen los nervios, como se suele decir. Me ayudó mucho focalizarme es hoy y nada más. Ya mañana lo que sea será. Y sudar, jugar, correr, gritar, y sacar, sacar todo lo que sea por los poros. -Mantuvo el control las dos horas de encuentro incluso cuando también Serena gritaba. ¿Se vio ganadora en algún momento? -No te quieres confiar. No te quieres adelantar y decir: «Ya es mío». Porque basta que pienses eso para que todo se tuerza. Tú sabes cómo somos de supersticiosos, aunque yo no lo sea, pero, vamos, que no quieres asumir en ningún momento que ya lo tienes, y menos contra Serena Williams. -Que no es cualquiera precisamente... -Claro, ella tiene mucha experiencia también en la dificultad en la que me encontraba de cerrar un partido tan importante. Es tanta que se te puede acabar escapando. Cuesta muchísimo cerrar cualquier partido, pero más una final de Grand Slam, siendo la primera en mi caso. Y ella sabía que a mí me podía temblar la mano en ese momento. -Y al final, un punto de partido con suspense, ese globo que ni siquiera se sabía si había entrado o no. -Mis 'match points' de Grand Slam han sido un poco raros. Ese y el de Wimbledon en 2017. No sé quién habrá ganado un título grande tirando globos. Pero sí, fue un momento difícil de explicar. Cuando te das cuenta de que sí, que he ganado. Que lo veía que sí, pero es que no lo quieres pensar hasta el último momento. -Garbiñe Muguruza, campeona de Roland Garros. ¿Fue un alivio, una alegría, una reivindicación? -Para mí fue como un alivio, realmente, ganar un primer Grand Slam. -¿Por qué? -Porque el año anterior lo perdí. Y en Roland Garros ya había jugado varios cuartos de final. Estaba como diciendo: «Estoy cerca, estoy cerca, pero no estás ahí todavía». Hasta que no lo consigues, no te da esa seguridad de decir: «Sí, tengo lo que hace falta y, y valgo para esto». Ahora sí soy buena en ese sentido. Sí soy merecedora, sí, sí pertenezco a este grupo de campeones de Grand Slam. -¿No es juzgarse muy duro? Muchos muy buenos tenistas no lo logran. -Es que hay poca gente que gana un Grand Slam. Es un grupo muy selecto. Pero es que hay una gran diferencia entre ganar uno y no ganarlo nunca. Los deportistas somos muy muy exigentes, y es un no parar. -¿Esta exigencia le viene de dentro, se la pusieron los medios, el entorno? -Yo la que más. Yo la que más, sí. Es difícil de manejar, pero cuando alguien te exige es porque ve el potencial, que puedes dar más, que hay capacidad, talento, opciones. Entonces es bueno al mismo tiempo. Yo misma me autoexigía mucho porque sentía que podía conseguir grandes cosas. Uno mismo ya es muy duro. -¿No se pueden conseguir cosas siendo, no sé, menos exigente? -No. En mi opinión, no. No puedes conseguir grandes cosas si tú no te dedicas en cuerpo y alma a eso. -Pero ganó uno y ya se le exigía que ganara otro. -Es la vida del deportista, un no parar. Se lleva bien. Siempre lo he mirado de la forma positiva. Ostras, la gente cree en mí, cree que puedo ganar más. Lo conseguiré o no, pero mejor creer a que nadie crea en mí. -Llegó el otro lado también: el ¿podías haber ganado más? -Eso no lo sabremos nunca. Y todo el mundo tendrá opiniones diferentes. -¿Solo echa de menos el levantar los trofeos? -No, no solo eso. Echo de menos muchos momentos: levantar un trofeo, ganar un buen partido, un buen punto, esos aplausos del público que te hacen sentir que estás haciendo un buen partido, un buen show para los espectadores. Echo de menos a un equipo unido, a mi Conchita Martínez en mi banquillo, a Cecilia animando, a mi gente de esa parte de mi vida. Echo muchas cosas de menos, pero es verdad que es duro. El 90 % de lo que hay detrás es muy muy duro. -¿Hay algo en la vida que se parezca a esa adrenalina? -Bueno, quizá el nacimiento de mi hijo, debo decir, un parto, un nacimiento, que es una cosa espectacular, especial, única. Eso puede ser lo que más se haya acercado a las emociones tan fuertes que me ha dado el tenis. -¿Todo era ganar y ganar y ganar? -Para mí no había nada más. Era mi objetivo, mi única razón de vivir, era cumplir mi sueño, ser la número uno del mundo, ganar Grand Slams. Es bonito cuando alguien está muy decidido a algo, tiene ambición y se compromete a dar lo máximo. El deporte también es una vida muy corta, o te esfuerzas a tope o seguro que no lo vas a conseguir. Yo era alguien de vamos a darlo todo a tope y luego ya veremos. -¿Llegó a disfrutar de esos momentos mientras los vivía? -Hay pocas veces ocasiones en las que levantas un trofeo para la cantidad de partidos duros que juegas, que pierdes más que ganas. Pero sí siento que pude disfrutar de mis éxitos. Es muy sacrificado, muy exigente, se sufre mucho, pero en cualquier ámbito si quieres ser la mejor. Tuve muchos momentos de sufrimiento, pero para mí todo valió la pena porque conseguí muchísimos de mis objetivos. -¿Encontrar en su pareja otro mundo le dio perspectiva de que todo no tenía que ser a vida o muerte? -Sí. Yo siempre estaba muy concentrada en mi carrera y en mis objetivos, pero tener ese apoyo, ese calor humano cerca tuyo, ese apoyo incondicional, te enseña que hay algo más allá del tenis. Que existe una vida, en pareja, que si te va mal un partido tienes a gente que te quiere incondicionalmente, que eso te da una cierta seguridad de que no pasa nada. Estás sufriendo en la pista, has ganado o has perdido y llegas a casa y te quieren igual. Es muy importante tener ese pilar. -¿Se juzgaba como persona por lo que conseguía en la pista? -Tu autoestima depende mucho de los resultados. Cuando te dedicas tanto en cuerpo y alma a algo, te afecta mucho. Cuando las cosas van bien te sientes muy bien, con confianza, poderosa. Pero cuando va mal tu autoestima baja, te sientes un poquito insegura. Fuera de las pistas una tiene una vida, con tu propia autoestima y confianza, pero se ve afectado mucho eso. -¿Costó mucho dejar esa vida? -La retirada siempre cuesta. Pero en mi caso fue algo progresivo, tuve tiempo de pensar, alejada de las pistas, para digerir las sensaciones. No fue algo dramático, porque me fui dando cuenta poco a poco. Y tampoco tuve miedo. No todas las decisiones son tatuajes. Hay muchos jugadores que vuelven -como la propia Serena Williams que regresa al circuito en Queen's, en dobles, este mes-, pero yo no tuve miedo de lo que vendría después. Al revés, ahora empieza mi nueva vida, empieza de cero, con muchos conocimientos pero con la libertad de hacer otras cosas. -¿Le costó mucho encontrar a esa Muguruza que querías ser y que ya no era tenista? -Sí, me llevó un tiempo de adaptación, de preguntarme cómo será mi vida a partir de ahora. Ya no tengo esa disciplina militar, de entrenar, con todo marcado. Pero también sentí una libertad y un alivio absoluto. Porque todas las cosas que pensé que había sacrificado y que me iba a perder no es así, hay tiempo para todo, y ahora lo disfruto aún más. También para empezar poco a poco a construir esta vida que me viene, que va a ser, además, mucho más larga de la que he tenido hasta ahora. Descubrir en pareja dónde vamos a ir, qué dirección quiero tomar, qué es lo que me hace feliz. Empezar de cero. -Entre otras cosas, codirectora del Mutua Madrid Open, directora de las WTA Finals, y embajadora y mentora de las Becas Fundación Bepro. -Un proyecto muy bonito porque cuando yo era pequeña, muchos de mis compañeros de clase se acababan yendo a Estados Unidos a buscar apoyo, a estudiar, porque no lo tenían donde vivían. Este proyecto me llegó por eso. Me apetecía mucho ser la madrina de estos deportistas que quizá están en este momento de seguir o no porque son buenos, pero no les han llegado patrocinadores. Y se preguntan qué hacer: estudios, seguir con el deporte. Y este proyecto es para eso, para acompañar y asesorar en esos momentos. Me gusta porque hay muchos profesionales detrás, y yo estoy encima de esos alumnos para asesorar y acompañar en esa transición en la que hay muchas dudas y miedos. Yo soy partidaria de darse una oportunidad. Los estudios están a tiempo. -Y, ahora, además, su papel de madre. -Es muy bonito. Es muy sacrificado pero bonito al mismo tiempo, porque no viene con un manual. Menos mal que está mi madre cerca para tranquilizarme y ayudarme mucho. Tienes que aprender sobre la marcha, pero es maravilloso haber creado una vida tan bonita. Es tan pequeñito, tan inocente, es un bebé precioso y perfecto, y ahí estás tú para arroparlo lo más posible. -¿Querrá que juegue al tenis? -De momento sí, sí quiero que juegue al tenis. Antes no sabía si quería porque cuando estás medito en ese mundillo ves lo duro y lo difícil que es. Pero ahora con otra perspectiva... Sí, sí que me gustaría que jugase al tenis. El tenis a mí me ha aportado mucho.

Читайте на сайте


Smi24.net — ежеминутные новости с ежедневным архивом. Только у нас — все главные новости дня без политической цензуры. Абсолютно все точки зрения, трезвая аналитика, цивилизованные споры и обсуждения без взаимных обвинений и оскорблений. Помните, что не у всех точка зрения совпадает с Вашей. Уважайте мнение других, даже если Вы отстаиваете свой взгляд и свою позицию. Мы не навязываем Вам своё видение, мы даём Вам срез событий дня без цензуры и без купюр. Новости, какие они есть —онлайн с поминутным архивом по всем городам и регионам России, Украины, Белоруссии и Абхазии. Smi24.net — живые новости в живом эфире! Быстрый поиск от Smi24.net — это не только возможность первым узнать, но и преимущество сообщить срочные новости мгновенно на любом языке мира и быть услышанным тут же. В любую минуту Вы можете добавить свою новость - здесь.




Новости от наших партнёров в Вашем городе

Ria.city
Музыкальные новости
Новости России
Экология в России и мире
Спорт в России и мире
Moscow.media










Топ новостей на этот час

Rss.plus