Mercedes Milá continúa con el mismo entusiasmo que le ha caracterizado durante toda su trayectoria profesional. Recientemente ha estrenado su nuevo programa, 'Me meto en un jardín', que se emite en La 2 y que ha contado con una gran acogida. Se trata de un formato que ella misma define como un «traje a medida», en el que recorre distintos puntos en una caravana para realizar entrevistas pausadas a personajes que considera valientes. La veterana comunicadora, que acumula ya 52 años de trayectoria en televisión, se ha mostrado «eufórica» y feliz por el estreno y porque RTVE ha decidido emitir también los programas en La 1, un hecho que Milá califica como un «milagro de la vida» durante su visita a '¡Menudo cuadro!', el programa de RTVE Play. En este espacio conducido por David Andújar, David Insua y Carlota Corredera, la catalana ha contado diferentes curiosidades de su trayectoria. Una de los secretos mejor guardados durante años es el sueldo que ha recibido como presentadora de 'Gran Hermano'. Milá asegura que su etapa al frente del formato de telerrealidad ha sido la que más beneficios le ha dejado. Con la sinceridad que la caracteriza, ha revelado la cifra exacta que percibía: «Al final de Gran Hermano yo creo que estaba ganando 60 por programa... o sea, 60.000». A pesar de la magnitud de la cifra, la periodista defiende que su sueldo era proporcional a los beneficios que reportaba a la cadena: «Yo estaba dando muchísimo dinero al canal, no cobrabas nada que no generases muchísimo más». En este sentido, la presentadora deja claro que su salario era una inversión muy rentable para la empresa debido a los ingresos publicitarios y de audiencia que arrastraba el concurso. Insiste en que «generaba más de lo que cobraba», aunque reconoce haber estado «muy bien pagada».