Intentó abrir la puerta de un avión en pleno vuelo, estranguló a un auxiliar fuera de servicio y terminó reducido por un instructor de Jiu-Jitsu y detenido por el FBI
El vuelo 3345 de Frontier Airlines despegó de San Juan de Puerto Rico con destino a Chicago-O'Hare cuando apenas habían transcurrido cuarenta y cinco minutos de trayecto y la tripulación ya se enfrentaba a una emergencia de primer orden. Según el relato recogido por la cadena CNN a partir del informe policial y de la denuncia penal federal, el pasajero Juan Gabriel Reyes, de 51 años, comenzó a gritar que quería bajarse del avión y se abalanzó sobre una de las puertas de emergencia con la intención de abrirla en pleno ascenso.
Varios miembros de la tripulación lograron apartarlo de la salida, pero la situación escaló de inmediato cuando el hombre se dirigió a la cabina del piloto y empezó a "golpear agresivamente con el hombro la puerta", según consta en los documentos judiciales.
Un auxiliar de vuelo consiguió reconducirlo hacia la parte trasera del aparato y, en el camino de vuelta al asiento, le permitió usar el lavabo. En ese momento Reyes intentó orinar sobre el suelo del baño, una conducta que terminó de alarmar a la tripulación.
Se le reubicó en una nueva fila y un asistente de vuelo que viajaba fuera de servicio se ofreció voluntario para sentarse a su lado. Al poco, cuando el empleado fuera de servicio se levantó para recoger sus pertenencias y acudir al aseo, Reyes trató de arrebatarle la bolsa del suelo y, ante la negativa, "se subió encima de la víctima, la agarró por la cabeza y la estranguló", detalla la denuncia del FBI citada por fuentes como la CNN y la NBC.
Un pasaje que se convierte en escudo humano
Fue entonces cuando varios viajeros se sumaron a los auxiliares de servicio para inmovilizar al agresor. Utilizaron bridas flexibles que el propio Reyes rompió en repetidas ocasiones, además de alargadores de cinturones de seguridad, en un forcejeo que se prolongó durante varios minutos.
La colaboración de los pasajeros resultó determinante para que el estrangulamiento no acabara en consecuencias fatales y para que el avión pudiera mantenerse bajo control mientras los pilotos solicitaban un desvío urgente al aeropuerto internacional de Miami, donde la aeronave tomó tierra pasadas las doce de la noche del domingo.
Un instructor de Jiu-Jitsu providencial
Entre quienes se lanzaron a reducir a Reyes se encontraba Josh Longood, instructor brasileño de Jiu-Jitsu que viajaba rumbo a Chicago. El especialista en artes marciales se encontraba en el asiento contiguo y saltó sobre Reyes en cuanto vio que atacaba al auxiliar, logrando sujetarlo con la ayuda de un cinturón de seguridad hasta que el resto de pasajeros completó la inmovilización.
La Oficina del Sheriff de Miami-Dade se hizo cargo del detenido nada más aterrizar y, tras leerle sus derechos, lo entregó al FBI para que se formalizaran los cargos por interferencia con la tripulación y agresión en jurisdicción marítima y territorial. Reyes tiene asignado un defensor público federal y aún no ha presentado declaración de culpabilidad o inocencia.
El vuelo prosiguió rumbo a Chicago unas horas más tarde, una vez que los agentes hubieron desalojado al pasajero y la tripulación recibió luz verde para reanudar el viaje.