Drones con desfibrilador, epinefrina y botiquín..: la iniciativa pionera del Mundial
El evento más importante del planeta fútbol arranca el próximo 11 de Junio y podrá presumir de ser el primero que contará con drones medicalizados. En el Mundial 2026 se utilizarán drones como "primeros intervinientes" que podrían salvar vidas. En los recintos de Estados Unidos, Canadá y México, se dispondrá de dispositivos equipados con dispositivos como desfibriladores, autoinyectores de epinefrina y botiquines de primeros auxilios, como parte de un esfuerzo por garantizar la seguridad de los aficionados.
Los drones, que pueden aterrizar en lugares específicos de los estadios, también llevarán radios para que, en caso de emergencia, quienes se encuentren cerca de la persona en apuros puedan comunicarse con personal médico especialmente capacitado.
En los últimos tiempos, se ha vuelto habitual que los partidos se interrumpan a mitad de juego debido a emergencias médicas entre el público. Se espera que los drones puedan garantizar que la asistencia se preste lo más rápido posible, con el efecto secundario de reducir las interrupciones.
Motorola Solutions, la empresa que presta el servicio de seguridad, utilizará drones 'Guardian', que tienen una capacidad de carga de 4,5 kg (10 libras) que les permite entregar suministros a menudo vitales en lugares de difícil acceso.
Los dispositivos incluirán botiquines de primeros auxilios, desfibriladores, autoinyectores de epinefrina y radios para que las personas cercanas a la persona en apuros puedan comunicarse con los servicios de emergencia.
Detección de drones no autorizados
Motorola también está colaborando con la empresa de detección de drones SkySafe, en un intento por garantizar que ningún dispositivo no autorizado entre en el espacio aéreo alrededor de los estadios y los campos de entrenamiento.
Utilizarán tecnología capaz de "interferir" la señal entre cualquier visitante no deseado y su piloto, derribándolo (algo que difícilmente se utilizará cuando haya una multitud presente).
También pueden emplear técnicas de "suplantación" de GPS, en las que se engaña a un dron para que calcule una posición errónea y se le redirige, y redes, mediante las cuales los drones "amigos" pueden lanzar una red ligera para incapacitar a los pilotos hostiles.
Todos los sistemas mencionados anteriormente pueden implementarse en Kansas City, donde Inglaterra espera realizar sus sesiones de entrenamiento lejos de miradas indiscretas.