Un abogado laboralista alerta del problema oculto que afecta a miles de trabajadores y que muchos confunden con su propia incompetencia
Cuando se habla de problemas laborales, la mayoría de personas piensa en el exceso de trabajo, ese estrés tan soporífero que nadie puede aguantar o jornadas que parecen ser interminables. No obstante, existe otra realidad mucho menos conocida que también puede afectar seriamente a los trabajadores, y esta es acudir cada día a la empresa y no tener ninguna tarea que realizar.
Esta situación ha sido de verdadero interés para Ignacio de la Calzada, abogado laboralista que ha concretado lo que es el bore-out. Según señala, se produce cuando un empleado llega a su puesto de trabajo y pasa las horas esperando a que alguien le encargue una tarea, sin que finalmente ocurra nada.
El profesional ha advertido de que el problema ahí no es tan solo el aburrimiento por parte del empleado. Se experimenta algo que han que tener muy en cuenta. "Empiezas a creer que el problema eres tú", sostiene. Solo con este comportamiento, el afectado puede sentir ansiedad, depresión o pérdida de autoestima, como así detalla.
Empresas llegan a "vaciar de contenido tu puesto de trabajo"
Asimismo, recuerda que las empresas tienen la obligación de proporcionar una ocupación efectiva a sus trabajadores. Por ello, aporta que una empresa no puede mantener a una persona durante meses sin funciones reales. En sus palabras, no puede "dejarte pudriéndote en una silla", ya que eso podría suponer un incumplimiento tanto del Estatuto de los Trabajadores como de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
Ignacio de la Calzada también advierte de que, en algunos casos, esta situación no se produce por casualidad. Según explica, hay empresas que optan por "vaciar de contenido tu puesto de trabajo" de forma deliberada con el objetivo de desgastar psicológicamente al empleado y conseguir que sea él quien termine abandonando la compañía por iniciativa propia.
Por este motivo, recomienda documentar todo lo posible la situación. Guardar correos electrónicos, mensajes o conversaciones en las que se refleje la falta de tareas puede resultar clave si el conflicto acaba llegando a los tribunales.
"El aburrimiento crónico puede ser el principio de una denuncia"
Asimismo, el abogado señala que, dependiendo de las circunstancias, el trabajador podría iniciar un procedimiento para solicitar la extinción indemnizada de su contrato. Si además se demuestra que la falta de ocupación responde a una estrategia de hostigamiento o aislamiento laboral, también podrían reclamarse daños y perjuicios junto a la indemnización correspondiente y el acceso a la prestación por desempleo.
"El aburrimiento crónico puede ser el principio de una denuncia", advierte De la Calzada, que concluye su explicación recordando que esta actividad puede implicar consecuencias de lo más importantes.