Actriz costarricense Daniela Marín se confiesa tras histórico premio en Cannes: ‘La película me gustó mucho, pero tuve conflicto con mi trabajo’
La actriz costarricense Daniela Marín Navarro terminó su aventura por el festival de Cannes y, aunque ya aterrizó en Madrid, España —donde reside por una beca para estudiar cinematografía—, sigue sin palabras tras el histórico premio que le fue otorgado este viernes 22 de mayo.
Por su actuación en la película nacional Siempre soy tu animal materno, Marín fue premiada junto a la también tica Mariangel Villegas y la mexicana Mariana de Tavira como las mejores actrices en la competencia Un certain regard, del prestigioso festival.
En la cinta, Marín Navarro da vida a Elsa quien regresa a Costa Rica desde Europa y se reencuentra con su hermana Amalia (Villegas) y su madre Isabel (Tavira). A partir de este retorno, la película profundiza en las complejidades de las relaciones filiales y en las diversas experiencias de ser mujer en las distintas etapas de la vida.
La intérprete josefina conversó con La Nación en exclusiva y compartió sus sensaciones tras recibir el histórico galardón.
“Es superemocionante. Aún no tengo palabras con las cuales poder describir exactamente cómo me siento. Estoy todavía intentando decodificar todo y asimilarlo, porque fue una noticia bastante fuerte, muy impactante, muy conmovedora también, porque esto es un premio que ganamos en conjunto”, comentó.
Marín fue enfática en reconocer el trabajo de sus compañeras y detalló que durante el proceso de producción del filme, dirigido por la cineasta tica Valentina Maurel, se convirtieron en bastiones entre ellas, lo cual hace más significativo el reconocimiento.
“Nos apoyamos mucho porque la película requería muchas exigencias a nivel actoral por todos los espacios por los que transitan los personajes; todos estos espacios emocionales, físicos, íntimos”, afirmó.
“Es una película que se vuelve también personal de muchas maneras porque, al final de cuentas, habla sobre temas que tienen que ver con la maternidad, con la complejidad de las relaciones, con los lazos familiares y, al mismo tiempo, te toca de muchas formas”, agregó.
Por otra parte, la estudiante de cinematografía reconoció que no esperaba el premio. Si bien quedó anonadada con el trabajo de sus compañeras y no para de agradecer el privilegio que le resulta trabajar con “dos mujeres tan grandes”, confesó que verse en pantalla fue difícil.
“Uno nunca va con la expectativa de que va a ganar algo. Creo que, bueno, por lo menos yo no, no logro verme en pantalla y decir: ‘Ah, sí, mi trabajo fue impecable’. O sea, yo jamás puedo hacer eso, verdaderamente me cuesta mucho. Es difícil verse siempre. Y esto no lo digo, porque a veces se puede confundir, por cuestiones meramente estéticas o vanidosas; no va para nada por ahí”, expresó con sinceridad.
“Es porque estás viendo todo el proceso que hay detrás, te conocés y sos la persona que está ahí actuando, y sabés qué estabas pensando en ese momento, cuál era la indicación actoral, cuál era tu monólogo interno. Entonces cuesta mucho poder meterse dentro de la historia de la película. Y es loquísimo porque a mí la película me gustó mucho, pero tuve conflicto con mi trabajo”, agregó.
Daniela Marín fue premiada por la segunda película que realiza bajo la dirección de Maurel; anteriormente protagonizó Tengo sueños eléctricos, la ópera prima de la realizadora franco-costarricense, y por ese rol fue galardonada en el festival de cine de Locarno.
“Valentina es una mujer brillante, es una gran directora y también con ella se puede llegar a muchos lugares que quizá otros directores no te dan la oportunidad de hacer. Eso sucede porque quizá no hay suficiente tiempo o no es la manera en la que ellos trabajan, por miles de razones que pasan en la industria audiovisual y que varían de una película a otra”, aseveró.