Expertos en paliativos cuestionan la nueva estrategia nacional: "Se queda corta"
La Sociedad Española de Cuidados Paliativos (Secpal) ha recibido con recelo la nueva Estrategia de Cuidados Paliativos 2026-2030 aprobada por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (Cisns). Aunque la entidad reconoce el paso como un gesto de voluntad política, advierte de importantes carencias que, a su juicio, limitan el impacto real del documento.
La sociedad ciantifica valora "la aprobación de la estrategia como señal de compromiso institucional con el desarrollo de la atención paliativa en España". Sin embargo, este respaldo queda rápidamente matizado por las dudas sobre su aplicación efectiva. Los expertos subrayan que el documento no concreta cómo se implementarán las medidas en las comunidades autónomas, lo que dificulta garantizar una atención equitativa en todo el territorio.
Una de las críticas más contundentes es la falta de concreción. Secpal considera que la nueva estrategia es "excesivamente genérica" y no incorpora objetivos claros que permitan evaluar su impacto real. Este punto resulta especialmente relevante si se compara con estrategias anteriores, que sí incluían cifras sobre equipos necesarios o niveles asistenciales definidos. La ausencia de estos elementos deja la planificación en manos de interpretaciones futuras, lo que "resta eficacia al documento como herramienta de gestión".
No fueron consultados
Además, la organzación cuestiona que, aunque algunos de sus miembros participaron en grupos de expertos, la sociedad científica en sí no fue formalmente consultada ni integrada como entidad en el proceso de redacción o revisión. Este hecho, sumado a que el nombre de su presidenta aparece en el comité técnico, les ha geenrado una gran incomidad, ya que podría inducir a una percepción errónea sobre el grado de implicación real.
Cabe recordar que esta es una práctica frecuente en el depatamento que dirige Mónica García, la de incluir en la firma de documentos de consenso nombres de presidentes o representanres de socidedaes médicas de referencia en el ámbito que toque sin que estos hayan visto ni, menos aún, dado su beneplácito a tales planes. Sanidad lo hizo igual cuando presentó el último Plan de Salud Mental, en el que incluyó como firmantes a la presidenta y el vicepresidente de la Sepsm, que no habían dado el aval al documento. Gracias a que los afectados lo hicieron público, las comunidades pudieron reclamar a Sanidad que presentara una propuesta consensuada con los profesionales, y se retrasó la votación al siguiente Pleno.
Otro de los puntos que genera reservas es la falta de avances sustanciales respecto a marcos anteriores. La entidad considera que muchos de los enfoques presentados como novedades llevan años respaldados por la evidencia científica. Entre ellos, la extensión de los cuidados paliativos más allá del ámbito oncológico o la necesidad de una atención precoz, aspectos ampliamente recogidos en la literatura médica y en la práctica clínica.
La especialidad sigue sin reconocerse
En paralelo, la Secpal advierte de que la estrategia no aborda uno de los problemas estructurales del sistema: la falta de reconocimiento formal de los cuidados paliativos como especialidad. La organización insiste en que sin una acreditación clara y una formación homogénea será difícil avanzar de forma real en la atención a estos pacientes.
La formación, de hecho, emerge como una de las claves de mejora señaladas por la sociedad científica. Apostar por un modelo reglado, con integración en los estudios universitarios y niveles definidos de capacitación, es, según la entidad "una condición indispensable para el desarrollo del sistema"
A estas críticas se suma la falta de coordinación entre niveles asistenciales. La entidad denuncia que el sistema sanitario continúa funcionando de forma fragmentada, con escasa conexión entre hospitales, atención primaria y servicios domiciliarios. Este modelo choca con la propia naturaleza de los cuidados paliativos, que requieren continuidad asistencial y coordinación efectiva.
Secpal también alerta de "confusión conceptual en el documento, especialmente en lo que respecta a la relación entre cuidados paliativos y cronicidad". La sociedad insiste en que estos servicios deben dirigirse específicamente a pacientes con enfermedades avanzadas y progresivas, cuyas necesidades difieren de las de otros pacientes crónicos.
En este contexto, recuerdan que España ya contaba con una estrategia nacional cuya aplicación no ha sido suficiente para evitar desigualdades territoriales en el acceso a estos servicios. Por ello, insisten en que el principal desafío no es únicamente diseñar nuevos documentos, sino garantizar su ejecución real y dotarlos de recursos.