Así es el ejercicio militar Lone Paratrooper 26, la cita de élite donde España prueba sus técnicas de infiltración más arriesgadas
El Lone Paratrooper 26 (LP26) ya está desplegado en la Base Aérea de Villanubla (Valladolid) y vuelve a situar a España en el centro del adiestramiento internacional de infiltración aérea de alta cota. La Brigada “Almogávares” VI de Paracaidistas (BRIPAC) lidera esta edición, considerada la más exigente de los últimos años por la complejidad de los escenarios y el nivel de las unidades participantes.
El ejercicio se centra en los saltos HALO (High Altitude/Low Opening) y HAHO (High Altitude/High Opening), dos técnicas que permiten insertar equipos en territorio hostil con máxima discreción. La modalidad HAHO, en particular, permite navegar hasta 45 kilómetros desde el punto de lanzamiento, evitando que la aeronave entre en el espacio aéreo enemigo. Es el método preferido por las fuerzas especiales para infiltraciones profundas y operaciones de reconocimiento avanzado.
Un entrenamiento extremo para escenarios reales
Entre el 18 y el 29 de mayo, los paracaidistas españoles y aliados ejecutan saltos en condiciones que replican misiones reales: oxígeno, visibilidad reducida, temperaturas extremas, cargas pesadas y navegación prolongada en altura. Estas capacidades son esenciales para unidades como la Compañía de Reconocimiento Avanzado (CRAV), la vanguardia operativa de la BRIPAC.
El LP26 reúne a delegaciones de Estados Unidos, Alemania, Italia, Países Bajos, Polonia y Portugal, además de unidades españolas del Mando de Operaciones Especiales (MOE), EADA, EZAPAC, la Escuela Militar de Paracaidismo, la Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE) y el GEO de la Policía Nacional.
Los saltos se realizan desde aeronaves como el A400M (T.23), el C295 (T.21) y el CASA C‑212 (T.12), lo que permite entrenar navegación táctica, lanzamiento de cargas pesadas y procedimientos de inserción conjunta, capacidades críticas en operaciones aerotransportadas modernas.
El Ejército de Tierra destaca que el LP26 refuerza la interoperabilidad con aliados, la proyección expedicionaria y la disponibilidad operativa, pilares esenciales para responder en escenarios multinacionales cada vez más exigentes.