PAU 2026: ¿A qué mercado laboral se enfrentan los jóvenes con estudios en España?
La selectividad está a la vuelta de la esquina. La prueba a la que se enfrentan cada año más de 300.000 jóvenes españoles es uno de los primeros pasos en su incursión en el mercado laboral. El empleo joven es uno de los mayores retos para España, pues, pese a que la presencia de los menores de 30 años en el mercado laboral aumentó de forma significativa en 2025, la tasa de paro juvenil sigue siendo la más alta en la Unión Europea.
Por ello, muchos creen que acceder a estudios superiores es una buena manera de aumentar sus posibilidades de entrar en el mercado laboral de manera más sencilla e Infojobs, con motivo de la llegada de la PAU 2026, ha realizado el informe Estado del Mercado Laboral en España junto a Esade para comprender qué futuro les espera a los jóvenes que ahora se examinan.
Mónica Pérez, Directora de Comunicación y Estudios de InfoJobs, asegura que "el acceso de los jóvenes al empleo ya no responde a una lógica lineal en la que la formación por sí sola garantiza la inserción". De todas formas, "vemos un mercado donde el título sigue siendo relevante, pero la diferencia se está trasladando a cómo se construyen los perfiles desde el inicio". Por ello, hay que complementar la formación con experiencia o aprender a adquirir otras competencias que ayuden a adaptarse a entornos con cambios continuos. Esto significa que las decisiones que se toman tanto antes como después de la selectividad no deben ser solo académicas, sino también en términos de empleabilidad.
Además, también hay que tener en cuenta qué ratio de necesidad de titulados hay actualmente en el mercado laboral. El informe desvela que, mientras el 31% de los candidatos/as tiene estudios universitarios, solo el 10% de las vacantes los exige realmente. Por nivel formativo, el 37% de las ofertas publicadas solicita estudios básicos, el 21% Formación Profesional y el 10% estudios universitarios
Este mismo hecho se extrapola también a la experiencia profesional. Mientras que en las vacantes el 54% solicita entre uno y dos años de experiencia, el perfil de los candidatos/as muestra trayectorias más consolidadas: el 34% acumula más de 10 años de experiencia, el 21% entre 3 y 5 años y otro 21% entre 5 y 10 años, frente a un 13% con un año y un 10% con dos años.
Ahora bien, si los alumnos que se presentan a la PAU este año quieren elegir sus estudios en función de sus posibilidades de conseguir un trabajo en el futuro, deben tener en cuenta que una parte relevante de la demanda laboral se concentra en áreas como comercial y ventas, con un 16% del total; compras, logística y almacén, con un 15%; profesiones, artes y oficios, con un 12% o calidad, producción e I+D, con un 7%. Aquí entran también otras profesiones como mozos de almacén o conductores de vehículo de reparto o técnicos de mantenimiento, operarios industriales, perfiles de producción, instaladores eléctricos, soldadores o mecánicos
industriales.
Los idiomas son otra cualidad que puede abrir muchas puertas a la hora de encontrar un empleo, además de conseguir salarios más altos. El inglés supone un incremento medio cercano a los 1.000 euros anuales en las vacantes que lo requieren, mientras que el italiano puede elevar el salario en torno a 400 euros. Pero el caso más significativo es el del alemán, pues las vacantes que lo solicitan alcanzan de media los 40.872 euros anuales, frente a los 27.336 euros de media del resto.
Por último, la IA ha sido otro elemento disruptor en las ofertas de empleo y las competencias digitales cada vez ganan más peso en los CV de los candidatos. Según el informe, las vacantes tecnológicas dirigidas a perfiles sin experiencia en este ámbito registraron una caída del 41%. Esta evolución no implica una reducción del empleo joven en términos globales, sino una mayor exigencia en el nivel de competencias requerido desde el inicio de su andadura.