El "jefe" de "Julito" Martínez se enfadó tras saltar la polémica del rescate de Plus Ultra
Menos de un mes después de que por parte del Gobierno se hiciese efectiva la puesta a disposición de Plus Ultra del primer tramo del rescate público (concretamente, el préstamo ordinario de 19 de los 53 millones de euros), el «jefe» de «Julito» Martínez Martínez –señalado por el juez como el principal hombre de confianza de José Luis Rodríguez Zapatero– estaba «muy enfadado» porque el entonces director de operaciones de la aerolínea, Roberto Roselli, había concedido una entrevista pública.
El 14 de marzo de 2021, Roselli, que ahora ejerce de consejero delegado de la aerolínea, ya debía olerse algo porque le mandó un audio a «Julito» en el que le dice: «Lo que te quiero preguntar es si te hice algo para que mantengas ese bloqueo comunicacional conmigo». En ese mensaje, el directivo de la compañía le reprochó también al calificado por la investigación como «el lacayo» del expresidente que «le tuviese abandonado» debido a que ahora «Julito» «se la pasaba en la república de sus amigos viajando en aviones privados». «Ya a un pobre como yo que sale vapuleado en las noticias ya ni quieres hablar, ¿no?»
En aquella época, acababa de saltar públicamente en la prensa la polémica de la concesión de la financiación estatal a la compañía aérea y se apuntaba ya a supuestos nexos de sus accionistas venezolanos, como el magnate Camilo Ibrahim Issa, con el que fuera líder del PSOE.
El director de operaciones de Plus Ultra llegó a trasladarle a «Julito» que «solo le llama para cobrar» y se mostraba convencido de que sí que mantenía la interlocución con el que era vicepresidente de la línea aérea, Julio Martínez Sola. «Porque me imagino que a Julio que es tu consentido, a ese sí, ¿no?».
Solo un día después de estas comunicaciones de Roselli, Martínez Sola (que actualmente es el presidente de Plus Ultra) le comenta a uno de los consejeros, Rodolfo Reyes, el mencionado enfado del «jefe» de «Julio» porque «a raíz» de la entrevista de Roselli «ha salido algo» relativo al millonario recate.
Unas jornadas más tarde, a partir del día 18 de marzo de aquel año, «Julito» comienza a exigir, según obra en los mensajes de la causa, «acelerar la firma del contrato» por los servicios prestados a Plus Ultra y puesto que, expone, «lo necesita para una reunión» que va a tener. Finalmente, el que secretario del consejo de administración de la empresa, Santiago Fernández Lena, recibe del accionista Reyes el contrato en cuestión. El documento, con fecha del día uno de abril, recoge la prestación de servicios de «asesoramiento» por parte de Análisis Relevante SL (controlada por «Julito» y que formaría parte de la red de tráfico de influencias que se rastrea) y la sociedad Corpoestructura, que era administrada solidariamente por Reyes. Los honorarios mensuales por un periodo de 20 meses de trabajos eran de 10.000 euros más IVA, lo que eleva la factura total a 484.000 euros.
El siguiente hito es que el 10 de agosto de 2021 la SEPI completó el desembolso del resto de la subvención pública para Plus Ultra mediante la entrega de los 34 millones de euros correspondientes al «préstamo participativo».
Pasada una semana, «Julito» vuelve a aparecer en escena para remitirle al consejero de la aerolínea Reyes «una noticia de prensa con el titular ‘‘La SEPI pone a su director de negocios Julián Mateos al frente del fondo de rescate tras la polémica con Plus Ultra’’». Reyes pregunta al amigo de Zapatero «si conoce» a este alto cargo del ente dependiente del Ministerio de Hacienda. Y aprovecha para mencionarle que ya se había realizado uno de los pagos de 10.000 euros, «sin especificar divisa», reseña el magistrado instructor del caso en la Audiencia Nacional.
Hay que tener en cuenta que ya desde mayo de ese año la titular del Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid, Esperanza Collazos, ya investigaba supuestas irregularidades en la concesión del rescate a Plus Ultra en el seno de la SEPI con más de una decena de altos cargos imputados por un delito de malversación de caudales públicos.
Pues los dispositivos intervenidos por la UDEF de la Policía Nacional han evidenciado que, el 15 de noviembre de 2021, Martínez Sola, en el chat grupal que tenían, transmitió que le había llamado «muy contento» el que era director de participadas de la propia SEPI, José Ángel Partearroyo, para informarle de que «las alegaciones ya estaban en el juzgado» de Plaza de Castilla que indagaba en la entrega de la ayuda y que «la Fiscalía pedía el sobreseimiento». El entonces vicepresidente de Plus Ultra plasmó la necesidad de sacar una nota de prensa al respecto. Lo que coincide con el origen de esta causa. Tanto la Abogacía del Estado como el Ministerio Público recurrieron sin éxito el inicio de las actuaciones, que avaló la Audiencia Provincial de Madrid.