Alberto Durán regresa al hospital de urgencia por una fuerte infección en la pierna
El matador de toros Alberto Durán se ha visto obligado a reingresar de urgencia en el Hospital FREMAP de Majadahonda debido a un empeoramiento en su estado de salud. El espada de Villamor de los Escuderos presenta un cuadro febril severo y una infección evidente localizada en una de las heridas de su pierna izquierda. Estas complicaciones médicas provienen directamente de la grave cornada sufrida el pasado 4 de mayo en Valdemoro, durante la última jornada clasificatoria de la Copa Chenel, donde fue prendido en la zona escrotal y el pene por un toro de Baltasar Ibán.
El equipo médico someterá al torero a diversas pruebas clínicas para determinar las causas exactas de este contratiempo y frenar el avance de la infección. Este bache en su evolución entorpece un proceso de recuperación que ya se preveía lento, ya que el diestro sigue sufriendo una total falta de sensibilidad e inmovilidad en la pierna, abarcando desde la rodilla hasta el tobillo. Esta parálisis es consecuencia de una fuerte contusión en el nervio femoral y del trombo arterial posterior que obligó a realizarle un bypass vascular de urgencia durante su primer ingreso.
La gravedad y el alcance real de la lesión neurológica interna continúan siendo la mayor preocupación para los facultativos y el entorno del torero zamorano. El propio Alberto Durán desveló que deberá esperar entre un mes y un mes y medio para someterse a un electromiograma definitivo que desvele el alcance de la dolencia. Los médicos insisten en que es imprescindible que baje por completo la inflamación de los tejidos y que la pierna recobre la normalidad circulatoria antes de poder explorar de forma fehaciente la zona afectada por el traumatismo.
El reingreso hospitalario obliga a paralizar los planes inmediatos de rehabilitación, manteniendo al espada bajo una estricta monitorización farmacológica para controlar la fiebre y limpiar los tejidos dañados. A pesar de la adversidad de este nuevo ingreso, Durán afronta la situación con entereza anímica, centrado en superar este proceso infeccioso para evitar que se comprometa la viabilidad de la cirugía vascular anterior. La evolución en las próximas veinticuatro horas será clave para evaluar la respuesta del organismo a los tratamientos antibióticos pautados.