Luis Enrique, molesto con el Sporting: "No me quisieron cuando no era nadie"
Luis Enrique, que buscará frente al Arsenal conquistar la segunda Champions consecutiva para el PSG, ha concedido una entrevista a diez días de la final. En ella el técnico de 56 años, cuya oportunidad para entrenar le llegó de la mano del filial del Barcelona, mostró su malestar con el Sporting de Gijón. Por ello, aunque no lo descarta, no ve factible dirigir algún día al conjunto asturiano.
Cuestionado por dicha posibilidad en La Nueva España, Luis Enrique respondió: "El Sporting perdió la gran oportunidad que tuvo no dándomela al inicio. Ahora apostar por Luis Enrique entrenador apuesta hasta mi padre, claro, normal. La oportunidad era cuando no era nadie, nadie entre comillas. Bueno, sí, como entrenador no era nadie. Eso lo hizo el Barça, que me dio el filial. Yo le tengo pánico a fracasar en mi tierra. He visto al Pitu, que no ha fracasado, ha triunfado como jugador y entrenador. Pero ha sido criticado y echado del Sporting. Yo, que he vivido tan poco en Gijón, solo viví mis primeros veinte años… si voy a Gijón y me echan creo que me tiro por el Cerro de Santa Catalina. Lo veo complicado. Además ahora estoy acostumbrado al máximo nivel, que es donde me veo a las mil maravillas. No lo puedo descartar, pero tampoco lo veo como algo factible".
Sobre cuánto tiempo más se ve como entrenador, dijo: "Yo no quiero ser el abuelo cebolleta entrenando. No quiero serlo, pero claro, cada vez veo más abuelos cebolletas entrenando. Creo que más allá de los sesenta… Además hago la broma a mi hermano Felipe, le digo: ‘Yo me tengo que jubilar antes que tú’. Tiene un año menos que yo, tiene 55, y él se jubila a los 61… pues haz la cuenta".
El mejor recuerdo de Luis Enrique con la Selección
Por último, sobre su mejor recuerdo con la Selección, Luis Enrique señaló: "¿Mi mejor recuerdo? El último partido que hice contra Marruecos, que fuimos infinitamente superiores a una de las claramente mejores selecciones africanas y emergentes, que tuvieron que defenderse en su campo noventa más treinta minutos de prórroga, ciento veinte, y perdimos en penaltis. Se me criticó y se me critica que fue mi gran fracaso. Esa es mi gran alegría dentro de un Mundial. ¿Por qué? Porque dimos lo mejor que tuvimos para intentar ganar el partido, fuimos mejores que el rival, no estuvimos muy inspirados. Lo que para ellos es un drama y un fraude, para mí es una alegría que no voy a olvidar nunca. De los mundiales siempre tengo muy buenos recuerdos. Tengo ganas de este verano, con una cervecita o con sidra, ponerme a ver el Mundial y disfrutar de la selección española".