La transición hacia el vehículo eléctrico en España avanza a dos velocidades muy diferentes, dibujando una paradoja que desconcierta a los conductores. Por un lado, las estadísticas macroeconómicas y los despliegues de infraestructura muestran un crecimiento importante. Por el otro, la experiencia cotidiana en carretera sigue estando plagada de trabas burocráticas, fallos técnicos y una importante dispersión de precios en la red de acceso público. La patronal AEDIVE (Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica) valora positivamente el fuerte impulso en la instalación de cargadores de alta potencia en el primer tercio de 2026, rozando ya las 55.000 estaciones operativas. Por otra parte la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) rebaja este optimismo al denunciar un...
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