Sin respuesta operativa ante los narcos: coches de la Guardia Civil sin armeros para los fusiles de asalto
En los últimos años se han observado un incremento significativo de hechos delictivos relacionados con armas de fuego en toda España. Se han atendido numerosos avisos por tiroteos producidos en distintas localidades, lo que evidencia un aumento del nivel de gravedad y riesgo asociado a este tipo de incidentes. Las patrullas deben acudir con frecuencia en costeras de Andalucía, o a orillas del Guadalquivir, donde operan embarcaciones vinculadas al narcotráfico (‘narcolanchas’), incrementándose el potencial riesgo para la integridad física de los agentes intervinientes.
Así describe el problema planteado la Asociación Pro Guardia Civil (APROGC), que subraya: la carencia de vehículos dotados con armero homologado impide el transporte seguro del arma larga durante el servicio ordinario, dificulta su disponibilidad inmediata ante situaciones de riesgo elevado y reduce la capacidad de respuesta proporcional de las patrullas.
La dotación de vehículos con armero homologado permitiría garantizar el transporte seguro del armamento, su disponibilidad inmediata, la mejora de la autoprotección de las patrullas y el incremento de la capacidad disuasoria ante intervenciones de riesgo. En el contexto actual de incremento de hechos con armas de fuego y actuaciones en zonas de especial conflictividad, la disponibilidad efectiva del arma larga constituye una necesidad operativa real y no meramente accesoria.
No llegan a 200 los que han sido dotados en toda a España, pero la zona conflictiva sigue con las carencias.