España toma la delantera en la defensa naval europea con un radar clave para vigilar amenazas
La empresa española Indra se ha situado al frente de una de las iniciativas tecnológicas más relevantes dentro del ámbito de la defensa europea. La compañía encabezará el programa de investigación y desarrollo denominado ‘Shimbad’ (SHIpborne MultiBand AESA Demonstrator), impulsado por el Fondo Europeo de Defensa, con el objetivo de crear un radar multibanda 4D de fabricación íntegramente europea destinado a buques militares de nueva generación.
Este sistema nace con la finalidad de mejorar la capacidad de respuesta frente a amenazas cada vez más sofisticadas, como misiles hipersónicos, drones o embarcaciones no tripuladas. El proyecto cuenta con una inversión total de 42,5 millones de euros, de los cuales 29,4 millones serán aportados por la Comisión Europea. El desarrollo se basa en una tecnología AESA (Active Electronically Scanned Array), que utiliza un barrido electrónico avanzado y permite operar en varias bandas de frecuencia al mismo tiempo.
Un radar pensado como “cerebro” de los buques europeos
Según explicó María del Mar Pomares, el objetivo del proyecto es crear “el sensor central de los buques militares europeos del futuro”.
La compañía destaca que este sistema permitirá cubrir en un único equipo todo el proceso operativo: desde la detección inicial de amenazas hasta su seguimiento e incluso la intervención frente a múltiples objetivos de manera simultánea. Una de sus funciones más avanzadas será la capacidad de guiar varios misiles al mismo tiempo, algo especialmente útil en escenarios de ataques masivos o coordinados.
Además, el nuevo radar mejorará su rendimiento en entornos costeros, donde los sistemas tradicionales suelen perder precisión debido a interferencias generadas por el mar y el terreno. Gracias a su diseño, podrá identificar objetivos pequeños, tanto a baja altura como sobre la superficie marítima, con mayor fiabilidad.
Un proyecto estratégico para la soberanía tecnológica europea
En el programa participan varios de los principales fabricantes europeos de sistemas de radar, junto con el apoyo de la Armada Española, que considera esta tecnología clave para definir los futuros requisitos operativos de la defensa naval en Europa.
Desde el punto de vista industrial, Indra señala que esta iniciativa contribuirá a reforzar la autonomía tecnológica del continente en materia de defensa, además de favorecer la interoperabilidad entre las distintas marinas europeas en escenarios de cooperación militar.