El Atlético de Madrid volvió a demostrar el domingo cómo se debe despedir a una leyenda.
Griezmann, guste o no, lo es. Puede que no sea la más querida para algunos, pero ha demostrado en el campo y fuera que se le debe otorgar tal condición, que perdió con un error reconocido y por el que ha pedido perdón dos veces, pero que se ha ganado con creces. También
Erika, claro. Sin ella, no hubiese sido posible.
Leer más
]]>