Repsol inicia la producción de petróleo en Pikka, su megayacimiento de Alaska
Repsol, en consorcio con la australiana Santos, ha comenzado a producir petróleo en Pikka, en el North Slope de Alaska (Estados Unidos), con flujo de petróleo ya establecido a través del medidor LACT (sistema automatizado de transferencia de custodia, en sus siglas en inglés) y entrando en el oleoducto de venta de petróleo, según ha informado hoy la compañía española.
La producción irá aumentando hasta alcanzar la cota prevista de 80.000 barriles de petróleo brutos al día en el tercer trimestre del año. Los primeros ingresos por ventas también se esperan en el tercer trimestre, con los socios alternando los envíos de cargamentos.
Repsol tiene una participación del 49% en el proyecto, mientras que la compañía australiana Santos posee el 51% restante y ejerce de operador.
"Hace unos años tomamos la decisión estratégica de desarrollar este activo, descubierto por la propia compañía en la región del North Slope. Hoy, esta apuesta empieza a dar sus frutos. La entrada en producción de Pikka contribuirá de forma decisiva a revitalizar la producción petrolera de Alaska tras décadas de declive y consolidará al proyecto como un importante centro de producción en la zona”, según ha asegurado Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol.
Pikka es el primer proyecto de Repsol en entrar en producción en el área del North Slope, donde ha sido pionera en el descubrimiento de la formación Nanushúk. La producción de este activo equivaldrá al 19% de la producción actual en Alaska, aportando los primeros nuevos volúmenes significativos de crudo en décadas en el estado, según Repsol.
La energética española ha explicado que se han perforado 28 pozos de desarrollo en la primera fase del proyecto Pikka, que una vez finalizada, comprenderá 45 pozos operados desde una única plataforma de perforación, una planta de tratamiento de agua marina, un centro de operaciones remoto y oleoductos asociados que se conectan con la infraestructura existente en la zona.
Los resultados de la exploración y desarrollo de la primera fase de Pikka han proporcionado a la compañía "información relevante para el desarrollo de posteriores fases que contribuirán al crecimiento futuro de Pikka como un importante centro de producción en el North Slope, con infraestructuras cercanas existentes, una plantilla experimentada y un marco regulatorio sólido que refleja décadas de desarrollo energético en Alaska", según ha añadido.
Desde 2011, Repsol ha perforado 20 pozos de exploración y evaluación en el North Slope, incluyendo el descubrimiento de Mitquq, en la Unidad Quokka, al este de Pikka, donde en abril de este año se completó con éxito el pozo de evaluación Quokka 1, identificando un reservorio de petróleo de alta calidad. Y también el histórico hallazgo de Stirrup, en la Unidad Horseshoe, más al suroeste, el mayor descubrimiento convencional de petróleo en suelo de Estados Unidos en los últimos 30 años con 1.200 millones de barriles de petróleo de alta calidad.
El pasado mes de noviembre Repsol se adjudicó 45 nuevas concesiones de exploración en una ronda estatal en Alaska. Asimismo, el pasado mes de marzo su compromiso con el estado se vio nuevamente reforzado tras la obtención de 42 nuevas licencias de exploración en la última ronda federal.