La reciente renuncia de la fiscal Natividad Plasencia al puesto de fiscal delegada de Trata de Personas y Extranjería en la estructura del Ministerio Público en Sevilla ya tiene relevo, pues la mencionada responsabilidad ha sido encomendada a la fiscal Eva Mas. Así figura en un decreto emitido el pasado 24 de abril por la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, mediante el cual el Ministerio Público nombra a la fiscal Eva Mas Curia como nueva responsable del área de Trata de Personas y Extranjería de la Fiscalía Provincial de Sevilla. Según figura en el decreto, tras la renuncia de Natividad Plasencia al citado cargo, el fiscal jefe de Sevilla, Luis Fernández Arévalo, tramitó la correspondiente convocatoria para cubrir el puesto, ante lo cual «se ha presentado una única peticionaria: doña Eva María Mas Curia, quien presenta méritos y formación para ocupar la citada delegación, siendo valorada como idónea para el cargo por el fiscal jefe provincial (Luis Fernández) al contar con una amplia trayectoria en la especialidad, materia que complementa con la experiencia y conocimientos en materia de cooperación internacional, su capacidad de trabajo y de coordinación institucional». Eva Mas, recordémoslo, cuenta con especialización en Vigilancia Penitenciaria y Extranjería y es vocal del Consejo Fiscal por la Asociación de Fiscales, entre otros aspectos de su trayectoria profesional. Luis Fernández, por cierto, fue el primer fiscal especializado en esta materia en Sevilla, siendo relevado por Natividad Plasencia en octubre de 2015 al dejar dicha responsabilidad en la Fiscalía de Sevilla, para asumir el cargo de fiscal jefe de Huelva. A la hora de dejar este puesto, Natividad Plasencia explicaba a este periódico que durante sus diez años como delegada del área de Trata de Personas y Extranjería de la Fiscalía Provincial de Sevilla, dicho departamento ha experimentado todo un «salto cualitativo» con especial protagonismo de la coordinación del Ministerio Público con los cuerpos y fuerzas de Seguridad del Estado, el Servicio de Asistencia a Víctimas en Andalucía (SAVA) de la Junta de Andalucía, las entidades del tercer sector que trabajan en el apoyo a los extranjeros/as en situación de vulnerabilidad; el Colegio de Abogados y diferentes departamentos del Estado y la Junta de Andalucía. También remarcaba la dimensión humana de apoyar a las víctimas de la trata y tráfico de personas, que son en la mayoría de las ocasiones «personas solas en España, que no conocen el idioma, a veces incluso menores de edad», es decir con un alto grado de vulnerabilidad. En ese sentido, señalaba la «vertiente» del papel de la Fiscalía como agente «defensor de las víctimas, buscando instrumentos legales para su protección». Para estas personas, según aseguraba, «sentirse escuchadas por un tribunal y ver sus casos plasmados en una sentencia es muy sanador» tras haber vivido experiencias duras y traumáticas. «Todo eso enriquece mucho en lo humano».