Estos 3 países de Sudamérica no celebran el Día de la Madre el segundo domingo de mayo, como Perú: uno lo festeja en octubre
La festividad materna posee un carácter global, aunque su posición en el calendario varía significativamente dentro del cono sur. Mientras que Perú, Colombia y Venezuela rinden homenaje el segundo domingo de mayo, otros tres países sudamericanos mantienen jornadas inamovibles por motivos históricos, patrióticos o religiosos que sobrepasan la lógica de un esquema temporal estándar.
El origen de tales conmemoraciones radica en hechos determinantes para la identidad de cada territorio. Uno prefiere el mes de octubre, mientras otros dos Estados festejan también en mayo, pero en distinta fecha. Dicha heterogeneidad cultural no resulta un caso aislado en la región, pues múltiples sociedades ajustan sus efemérides a realidades sociopolíticas o dogmas de fe propios.
¿Qué naciones sudamericanas festejan a mamá en fechas distintas a la mayoría de la región?
Argentina destaca por fijar su homenaje el tercer domingo de octubre. El origen de ese cambio radica en el antiguo calendario litúrgico católico, que honraba la Divina Maternidad de María durante dicho periodo. De este modo, el país austral preserva una costumbre singular que prioriza sus raíces eclesiásticas sobre los estándares internacionales.
En territorio boliviano, la festividad ocurre cada 27 de mayo con un carácter inalterable y patriótico. La normativa vigente desde 1927 exalta a las Heroínas de la Coronilla, valientes ciudadanas que combatieron en Cochabamba durante 1812. Esta efeméride fusiona el reconocimiento a la progenitora con la gloria histórica, transformando la jornada en un tributo a la resistencia femenina ante el dominio español.
Finalmente, Paraguay establece el 15 de mayo para este agasajo, enmarcado en el aniversario de su emancipación política. La elección busca destacar a figuras clave como Juana María de Lara, entrelazando el afecto familiar con el orgullo civil. Así, la nación guaraní consolida un festejo en el que la identidad nacional y la maternidad convergen bajo un mismo sentimiento de libertad.
¿Qué factores determinan la fecha de este festejo según la región?
La tradición de honrar a las progenitoras durante el quinto mes del año proviene del legado de EE.UU., nación que formalizó este tributo en 1914. Esta efeméride surgió gracias al impulso de la activista Anna Jarvis, quien gestionó una ceremonia que marcó el inicio de la conmemoración moderna. Dicha práctica se propagó con rapidez hacia territorios con estrechos vínculos económicos y sociales con el gigante norteamericano. Por este motivo, países como Colombia, Perú y Venezuela adoptaron el segundo domingo de mayo como su estándar oficial.
En contraste, diversos Estados prefirieron asignar jornadas distintas basadas en pilares religiosos, patrióticos o sucesos de su cronología interna. Argentina, Bolivia y Paraguay integraron este reconocimiento con hitos que definen su soberanía o su fe católica, alejándose de la pauta estadounidense. Bajo esta perspectiva, el cambio de calendario representa una declaración cultural que va más allá de una celebración comercial. Así, la identidad nacional prevalece sobre las tendencias globales al momento de exaltar la maternidad en el Cono Sur.
¿Cuál es el origen real del Día de la Madre?
La génesis de esta conmemoración reside en la antigua Grecia bajo el culto a la diosa Rea. Siglos después, el cristianismo transformó la tradición mediante el Día de la Madre Iglesia, en tributo a la Virgen María durante el milenio pasado. No obstante, la configuración contemporánea de la efeméride brotó gracias a la influencia de la activista Anna Jarvis a inicios de la centuria anterior.
En 1907, la promotora estadounidense coordinó un suceso en Grafton, West Virginia, para ensalzar la memoria de su progenitora y su labor comunitaria. Aquella iniciativa derivó en una expansión festiva por todo el territorio norteamericano hasta que, en 1914, el mandatario Woodrow Wilson dictó la proclama que oficializó la fecha nacional. Actualmente, el mundo entero abraza este festejo global que sitúa su eje principal cada segundo domingo de mayo.