El ritual de la muerte que el Estado Islámico repite semana a semana en distintos países de África
Es el ritual de la muerte que se repite. Ponen a las víctimas un mono naranja. Los arrodillan y, por la espalda, les decerrajan un tiro en la nuca. Esta ves han sido varios miembtros del ejército nigeriano y una treintena de cristianos, en una sucesión de crímenes que no termina y que nadie parace capaz de detener.
"Los soldados del califato en un estado de África occidental mataron esta semana a tres miembros del ejército nigeriano y a once espías, quemaron y dañaron cuatro vehículos y se apoderaron de un quinto. También mataron a nueve guerreros cristianos en ataques separados en las regiones de Yobe y Borno, en el norte de Nigeria", informan los yihadistas en su semanario An Naba (546).
"Nueve cristianos fueron asesinados en Borno. Hirieron a otras personas, quemaron seis vehículos diferentes y dañaron un vehículo blindado, mientras mataban a 25 combatientes cristianos y quemaban una iglesia y decenas de sus motocicletas en diez ataques diferentes en las zonas de Yobe, Borno y Adamawa, en el norte de Nigeria", concluyen.