Aunque pueda causar sorpresa, la mayoría progresista del Tribunal Constitucional, con Cándido Conde-Pumpido a la cabeza, ha dinamitado la principal artimaña con la que el PSOE y Sumar están impidiendo que el Congreso debata leyes que el Gobierno no quiere aprobar. Hablo de un tema tan poco sexy para los ciudadanos, pero tan profundamente antidemocrático, como la prórroga indefinida del plazo de enmiendas. Los dos socios de coalición la aplican sin pudor desde el inicio de la legislatura a leyes de la oposición, de sus socios, del Senado e incluso a las suyas propias cuando no tienen asegurado el control de la redacción final -lo que suele ser habitual- o cuando el debate les deja políticamente en evidencia. El TC...
Ver Más