Durante los últimos años, el sector de las dos ruedas en España atraviesa una acentuada época de cambio debido al tsunami de marcas internacionales, principalmente asiáticas, que ha aterrizado en el mercado nacional. Según los últimos registros adquiridos recientemente por un estudio de ANESDOR, en apenas dos ejercicios estas marcas emergentes han pasado de representar el 18% de las matriculaciones en 2023 a acaparar el 29% en la actualidad. Un cambio que ha provocado que, a día de hoy, tres de cada diez motos vendidas provienen de este nuevo segmento. Desde el fabricante barcelonés con sede en Mataró, Leonart Motors, declaran que «éstas llegan con estrategias agresivas de volumen y catálogos estandarizados y provocan que el mercado español de la motocicleta se encuentre en una situación de evidente saturación». La constante llegada de marcas internacionales ha generado una oferta muy amplia, «pero de características tan similares que provoca una excesiva tendencia a la uniformidad», afirma Marc Llorens, responsable de diseño de la firma española, que añade que «la estrategia de las marcas locales debe pasar por mantener intacta su filosofía fundacional, fabricando motos que destaquen por un diseño distintivo y estrechamente ligado al carácter de la marca». En una época en la que se percibe una invasión de marcas que ofrecen productos muy homogéneos, Marc sostiene que su «filosofía sigue siendo crear motos que emocionen y que tengan alma propia«. En esta misma línea, Llorens añade: «No buscamos ser un número más en la estandarización del mercado, sino mantener nuestro carácter propio y ofrecer al motorista una máquina versátil que refleje su estilo de vida, sin renunciar al diseño ni al equipamiento». Para hacer frente a esta oleada de importación masiva, «la estrategia adoptada por parte de las firmas españolas, no pasa por competir en una guerra de producción a gran escala, sino por aportar un valor añadido tangible», explican desde Leonart. «La resistencia por parte de las marcas nacionales se basa en un profundo conocimiento del territorio y de las necesidades reales del motorista español», puntualizan.