A Richard (53) le dicen mucho que tiene cara de bueno y no sabe por qué. «Aunque no sea malo, eh», puntualizó al presentarse a la audiencia de 'First Dates'. Lo que sí identificó Carlos Sobera fue la cara de motero, como confirmó el soltero de Vinaròs (Castellón). «Me gustan mucho las motos. Tengo una Yamaha 600 y una Harley. Mi mundo son las motos y el rock», le contaba al presentador. También bromeaba sobre su profesión, butanero, acostumbrado a que las mujeres lo reciban como «el hombre más esperado del mundo». Tras la breve introducción, Richard le explicaba al jefe de sala la razón de acudir al restaurante. «Me gustaría tener una relación estable y si puede ser con convivencia, me encantaría. Me gustan las mujeres más bajitas que yo y les guste viajar. Soy bastante cariñoso y soy dominante». Inmediatamente después entraba en escena Maribel (55), una sevillana con las ideas muy claras en cuanto a lo que pedía en un hombre: que estuviera «bien dotado» para satisfacerla sexualmente. «No digo veintitantos centímetros como el actor porno ese, pero de 18 para arriba…», sugirió. Al encontrase con Richard, se mostró encantada con la elección del 'dating show', pues además de compartir pasión por las motos le entró por los ojos. «Me ha encantado su corpulencia porque me gustan los hombres con una espalda ancha, que cuando me cojan me estrujan». «Me gustan las mujeres un poco más pequeñas, pero que sea rubia y tenga buena delantera es interesante», apuntaba, por su parte, el castellonense sobre la primera impresión que Maribel le causó. Arrancó viento en popa el encuentro, pero a la sevillana no le hizo mucha gracia la distancia, alegando que «yo soy mucho de tocar, de contacto». Aún así, la química le ganó la batalla a las reticencias de Maribel. Y es que resultaron muy compatibles. Richard le explicó que acabó en 'First Dates' por un impulso que le dio una noche viendo el programa. A ella le pasó algo similar, «le dije a mi hija que yo buscaba a un hombre con la nariz, las manos y los pies grandes», segura de que si es así, «lo tiene todo grande». Además, ambos buscaban lo mismo, una relación estable y, si es posible, para convivir. Hablaban a la claras de las dificultades de vivir separados por tantos kilómetros, pero él se mostraba dispuesto a intentarlo. En otro momento de la velada, la sevillana se interesaba por la profesión de su cita. Al conocerla, se quedaba totalmente sorprendida y le preguntaba «¿tienes muchos niños por ahí?». «El butanero siempre ha sido famoso por tener niños. ¿El niño de quién es? Del butanero», señalaba la soltera explicando el chascarrillo. «Por eso por declarar a uno...», añadir Richard siguiéndole la broma. El 'Rasca del Amor' en el reservado ponía sobre la mesa el tema del sexo, un tema muy relevante Maribel porque se considera una persona muy activa. La soltera opinaba también sobre la importancia del tamaño para ella, y su cita dejaba caer que nadie se le había quejado nunca por ese asunto. Sin embargo, no se animó a confesar su talento sexual. «No puedo decirlo aquí, mi padre me mata». Lo que no fue óbice para que él sí lo hiciera sin ningún filtro. «Me dicen que como el co** como Dios, tengo muy buenas reseñas en Google», revelaba, dejándola en 'shock'. Maribel ya no tenía dudas de que quería seguir conociéndolo. «Es mi hombre, me lo quedo».