Buena parte del éxito que logró la Ley General de Sanidad, y que se traduce en que ahora, cuarenta años después, siga vigente, explicaba a este periódico Julián García Vargas , quien fue ministro de Sanidad en aquel entonces, tras el asesinato por parte de ETA a Ernest Lluch, era el consenso que generó. Pero ese consenso ha quedado alejado en el acto que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha clausurado este lunes para conmemorar el aniversario de la norma. El jefe del Ejecutivo ha acusado a las autonomías de utilizar mal el dinero que el Gobierno central les ha transferido en los últimos años para el sistema sanitario. Sánchez ha presumido de, en los últimos ocho años, haber otorgado a las autonomías 300.000 millones de euros para fines sanitarios. «Es importante poner en valor el Consejo Interterritorial y la lealtad institucional, pero también tenemos que decir las cosas por su nombre», ha comenzado el jefe del Ejecutivo, que ha señalado «a determinadas comunidades autónomas gobernadas por determinadas fuerzas políticas». «La pregunta que hay que hacerse a la vista de que la sanidad sea una de las principales preocupaciones de los españoles es a dónde han ido esos recursos adicionales que nosotros hemos transferido a las comunidades autónomas. Cómo es posible que habiendo transferido 300.000 millones de euros más que la anterior administración, hoy los servicios prestados en la sanidad sean una de las principales preocupaciones de nuestros compatriotas», ha lanzado el presidente del Gobierno. «Los ciudadanos merecen una respuesta», ha proseguido, acusando a las comunidades autónomas, sin lanzarse a mencionar abiertamente a ninguna en concreto, de «dogmatismos ideológicos», «falta de prioridades» o «decisiones equivocadas». En la misma línea se ha pronunciado la ministra de Sanidad, Mónica García, que ha abogado por diferencias entre las autonomías «que tienen la sanidad como una de sus prioridades» y las que «no están invirtiendo lo necesario en sanidad». «Hay comunidades que deciden que ese dinero vaya a Quirón, a la sanidad privada o a perdonarles impuestos a los más ricos», ha resaltado la ministra. Ha incidido la ministra en que algunas regiones «prefieren que los multimillonarios se escaqueen de sus obligaciones sociales» a que «esas obligaciones sean cumplidas en forma de más centros de salud o buenos profesionales». En el acto ha actuado además la comparsa ganadora del Carnaval de Cádiz, que ha interpretado una chirigota sobre la sanidad pública en la que atacaba al Gobierno andaluz. «Campana contra la precariedad, el desmantelamiento y el dolor, contra las artes del rey Baltasar y la privatización«, han cantado, en alusión al presidente andaluz, Juanma Moreno, que la pasada Navidad salió como Baltasar. Sánchez también ha anunciado una inversión de 30 millones de euros para digitalización en equipos de digitalización de anatomía patológica para cáncer.