Toledo no se enfrenta solo a la pérdida de conventos. Se enfrenta a la posible desaparición de una forma de vida que ha definido su identidad durante siglos; una ciudad que no se entiende sin sus conventos amenazados por la falta de vocaciones y el envejecimiento de las religiosas. Tras años de investigación, el proyecto Claustrat de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) —centrado en el patrimonio material e inmaterial de los conventos de la diócesis toledana— considera que la supervivencia de estas comunidades pasa, inevitablemente, por repensar sus uso sin romper con su esencia. «Tenemos que afrontar nuevos usos», resume su investigador principal, Francisco José Aranda Pérez, catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Castilla-La Mancha. Usos culturales,...
Ver Más