La ruptura entre Álvaro Morata y Alice Campello es total. A todos los niveles. Si primero llegó la ruptura sentimental tras una nueva crisis que no pudieron superar, ahora ha llegado la empresarial. El futbolista ha eliminado su vínculo con la influencer y la ha apartado de la administración de su empresa. Ya no hay nada que le una a ella, más allá de los niños, que son la prioridad de ambos como excelentes padres que son. Fue a finales del pasado año cuando se conoció la noticia de su separación. Álvaro Morata y Alice Campello se dejaban de seguir en redes y saltaba la liebre. Luego llegarían fotografías de las vidas de ambos por separados y finalmente ellos mismos anunciarían el divorcio. Vivieron la enésima crisis, pero esta vez fue la definitiva. Ya había roto un año antes y habían vuelto, aunque ahora sí da la sensación de que ya no hay marcha atrás. Cada vez hay más pistas. Álvaro Morata y Alice Campello se casaron en 2017 en una ceremonia celebrada en los canales de Venecia para simbolizar lo que entonces parecía la más bella historia de amor jamás contada. Una boda íntima y elegante entre dos triunfadores, entre un futbolista de fama internacional y una de las mujeres más seguidas de las redes sociales y fundadora de un gran imperio comercial. Siguieron los besos y las fotografías en redes sociales a medida que iban regando de niños su amor público. Así hasta que llegó la primera gran crisis -al menos que se conozca-, que desembocaría en la primera ruptura. Fue en 2024 y se despidieron como amigos antes de reconciliarse meses después y volver como matrimonio. De nuevo besos y abrazos en público, vuelta al antiguo afecto profesado en redes. Así hasta llegar a las vísperas de las Navidades, cuando los viejos fantasmas volvieron a sobrevolar entre la bruma. Llegaron los rumores y las confirmaciones, y así hasta el momento presente, cuando ya han roto por completo. Tanto sentimental como empresarialmente. En pleno proceso de reorganización personal y familiar, Álvaro Morata ha decidido reconfigurar la estructura de su empresa Tamora 2011, la sociedad que articula la mayor parte de su patrimonio en España, y lo ha hecho con un movimiento de lo más significativo: ha retirado a Alice Campello del órgano de administración. Así lo ha avanzado Vanitatis, una decisión que llega en un momento especialmente significativo para la expareja, que se afana por mostrar que siguen bien como amigos y como padres, que es todo lo que pueden salvar ya de su matrimonio. Como explica Vanitatis, el movimiento de Álvaro Morata es muy relevante, pues Tamora 2011 posee cerca de 14 millones de euros en activos y un patrimonio neto que supera los 10 millones, además de beneficios por encima de los 2,5 millones. Es presente y futuro del futbolista, ya en su etapa final como futbolista. La firma refleja toda la actividad empresarial que Morata ha ido ejerciendo a lo largo de estos años junto a Alice Campello. Aglutina inversiones inmobiliarias —más de cuatro millones solo en este campo— y participaciones en compañías de ámbitos muy distintos. Así, el delantero del Como ha diversificado su capital en sectores como la hostelería y alimentación —es accionista mayoritario de Manolo Bakes—, tecnología, deportes electrónicos o gestión de activos. Fue en 2023, justo después del nacimiento de su último hijo, cuando Alice Campello asumió el puesto que hasta entonces ocupaba Alfonso Morata, padre del futbolista, todo un gesto de confianza y aprobación del futbolista a quien entonces era su mujer. Su salida de Tamora 2011, fechada el 15 de abril de 2026, cierra una etapa en todos los sentidos imaginables.