¿Vale la pena comprar vivienda en mal estado para reformar y vender? La revalorización puede alcanzar el 31%
Comprar una vivienda deteriorada, reformarla y venderla después puede parecer una apuesta arriesgada, pero los números son tajantes: la operación puede generar hasta un 31% de revalorización, según un análisis reciente del portal inmobiliario Idealista. Eso sí, no todas las viviendas ofrecen el mismo potencial ni todos los mercados se comportan igual.
El estudio revela que los inmuebles más pequeños son, en general, los que concentran mayor margen de ganancia. Los estudios encabezan la lista, con una diferencia de precio del 31% entre aquellos que están en buen estado y los que necesitan reforma. Les siguen las viviendas de un dormitorio (29%), dos habitaciones (28%) y tres dormitorios (26%). En el extremo opuesto se sitúan las viviendas más grandes -cuatro habitaciones o más-, cuya capacidad de revalorización se reduce hasta el 24%.
Para la realización de este estudio Idealista ha analizado las diferencias de precio por metro cuadrado de las viviendas anunciadas "en buen estado" frente a aquellas que reconocen estar "para reformar", sin tener en cuenta el coste de la reforma. . Este matiz es clave: los datos reflejan el potencial de subida de valor del inmueble, pero no el beneficio neto final, que dependerá en gran medida del presupuesto de la reforma.
El mercado, además, no es homogéneo en toda España. "En los mercados con precios más elevados y con gran tensión la tendencia en cuanto a revalorización se invierte, ya que las tasas crecen cuantos más dormitorios tiene la vivienda. Esta diferencia del mercado se debe, probablemente, a que los precios y la demanda son tan elevados que el estado de la vivienda pierde significancia y tienden a igualar su precio, sobre todo en los tramos más bajos", explica Idealista.
Esta es la situación de ciudades como Barcelona (donde los estudios ofrecen solo una tasa de revalorización del 15%, que crece hasta el 24% de los de más de cuatro habitaciones), San Sebastián (del 10% de los estudios al 23% de los más grandes), Madrid (del 10% de los estudios al 23% de los de cuatro o más dormitorios) y Palma (del 15% de los estudios al 24% de los grandes).
En otros casos donde la tensión en los precios se acerca a estas ciudades las revalorizaciones se mantienen prácticamente estables, como es el caso de Bilbao (23% de los estudios hasta el 24% de los de cuatro o más habitaciones), Málaga (del 22% de los estudios al 24% de los más grandes) y Valencia (del 27% de los estudios al 24% de los de cuatro dormitorios).
En el resto de capitales españolas, la tendencia de la revalorización es similar a la nacional, decreciendo en función del aumento del tamaño de la vivienda. En nueve capitales los estudios reformados tienen una tasa de revalorización del 50% frente a los que no lo están (Cáceres, Ciudad Real, Cuenca, Huesca, Jaén, Lérida, Lugo, Palencia y Zamora).
En el caso de las viviendas de dos habitaciones (la tipología teóricamente ideal para un hogar medio en España), la mayor revalorización las ofrecen las ciudades de Lérida y Zamora las que ofrecen una mayor revalorización (39%), seguidas por Cáceres, Jaén y Lugo (38% en los tres casos).