Francisco (51) cree tanto en Dios como en el amor verdadero. «Hoy todo es aquí te pillo, aquí te mato, y así nos va», lamentaba al llegar a 'First Dates', donde acudió en busca de una mujer «buena persona, tradicional, algo cristiana y de derechas». «Y que ame España sobre todo», puntualizó el camarero de Badajoz tras definir a su pareja ideal. Eso sí, siempre que sea afín a sus criterios no descarta estar con una persona del PP, del PSOE o de Vox. «Española, valenciana, facha y culé». Así tal cual, «con esa mezcla un poco chunga», se describió la cita de Francisco, Lucía (44), antes de conocerlo en el restaurante. Y por si sus múltiples tatuajes y pulseras con la bandera de España no hablaran por sí solos, también añadió charlando con Carlos Sobera que era «muy creyente, muy cristiana y muy española». «Que me digan rojilla es peor que si me llamaran hija de…», confesó justo después en los totales. Francisco tenía claro lo que buscaba y lo que quería encontrar en una pareja. Lucía cumplía con todos los requisitos que el soltero pidió. El transcurso de la cita decidiría si la química traspasaría más allá de lo superficial. Para empezar, a la valenciana le pareció buena señal que le encantaran las patrióticas que llevaba y sus tatuajes. «Mola, es de los míos», confirmó. Tras brindar por España, ambos concordaban lo mal que va el país últimamente y Francisco volvía a declararse «muy español; primero España y luego lo demás». Charlando y charlando comprobaban incluso que coincidían su pasión culé y antimadridista. Con tantas cosas en común y después de rematar la cita en el reservado bailando un pasodoble de Manolo Escobar, Francisco y Lucía tenían claro que habían encontrado en 'First Dates' a la persona que querían seguir conociendo.