El Pleno ordinario celebrado este jueves en el Ayuntamiento de Sevilla no pasará a la historia por ser el más trascendente en lo que va de mandato, salvo por el desbloqueo definitivo de la operación para cambiar los usos del Canal de la Expo en la Isla de la Cartuja. Un orden del día escueto y con muy pocos asuntos de relevancia en la gestión de la capital hispalense que ha dejado la puerta abierta a que la precampaña de las elecciones autonómicas del 17 de mayo acabe monopolizando los discursos de todos los partidos. Los de la oposición, incluido el grupo municipal de Vox, han aprovechado cualquier resquicio para atizar a Juanma Moreno y sus años al frente del Gobierno de Andalucía, mientras que los populares han resistido los envites hablando de gestión y poniendo el foco en sus rivales políticos. En las bancadas del Salón Colón había sentados hasta tres candidatos que van en las listas de los partidos por Sevilla . En el PSOE estaba Myriam Díaz, la número 9 de los socialistas a la Junta de Andalucía por la provincia. En la primera ocasión que tuvo por delante, al plantear la argumentación de su grupo sobre una moción que había presentado el PP a cuenta del retraso en la obra del Museo Arqueológico, acusó al Gobierno andaluz de haber hecho una «apertura fake» de las Atarazanas con tal de «hacerse la foto». Una clara crítica al presidente Juanma Moreno, del que hasta puso en duda la decisión de celebrar allí un Consejo de Gobierno previo a su inauguración. Eso sí, no fue capaz de cuestionar la gestión del Ejecutivo sobre cuáles son los motivos que han hecho que la reforma del museo de la Plaza de América se aplace hasta el punto de que el edificio va a estar cerrado una década. Esa fue la primera bala de fogueo en el Pleno contra la gestión del PP en la administración andaluza. Pero le siguieron más. Lo hizo también Vox, cuya portavoz Cristina Peláez ha sido ascendida hasta el puesto número 2 de la lista por Sevilla de su partido. Ella se mantuvo en un segundo plano, pero su compañero Gonzalo García de Polavieja se puso al frente de la defensa de una moción para recordar todas las cuentas pendientes de la Junta con la ciudad de Sevilla. No se tapó al hacerlo, pues arrancó su intervención con un mensaje directo al presidente. «Estamos a las puertas de unas elecciones autonómicas y es justo ahora cuando es necesario analizar las cuestiones que la Junta debe a la ciudad, sobre todo en inversiones e infraestructuras». A partir de ahí, sacó un listado de cuentas pendientes como la red completa de metro, la ampliación del Bellas Artes, las infraestructuras hidráulicas o la situación de las carreteras del área metropolitana. Una radiografía muy apocalíptica que sonaba a programa político más que a otra cosa. Tan evidente era la estrategia, que la portavoz adjunta de Con Podemos-IU, Susana Hornillo, que no es precisamente sospechosa de dar su apoyo a las políticas del PP, acusó a Vox de «pedir cosas como si los recursos fueran infinitos». Y esa es la realidad, porque la carta a los Reyes Magos escrita por los de Abascal pretendía que de un plumazo se resolvieran algunos asuntos que llevan décadas lastrando a los sevillanos. Pero García de Polavieja no cesaba en su empeño e insistía: «debemos exigir su finalización o bien su inmediato inicio». Un escenario de tozudez que, a pesar de todo, le pareció demasiado «blandito» a los concejales del PSOE. En su nombre, Sonia Gaya se metió de lleno en el debate de precampaña y pidió a Juanma Moreno más inversiones «en sanidad, dependencia, educación y vivienda. Eso es lo que tendrían que reclamar». El presidente, que a esa hora estaba en San Telmo para recibir la Copa del Rey, era el único protagonista de la sesión. A todo esto, con el debate mirando al Parlamento más que a la Plaza Nueva, el alcalde José Luis Sanz ya había abandonado la sesión para asistir al acto de la Copa del Rey. Muñoz, el líder de los socialistas, también desapareció por unos minutos para ir a grabar un video en el que decía que Sevilla ya no necesita ese tipo de eventos. Ahora, porque cuando era alcalde los defendió a capa y espada. Fue justo en ese momento cuando el portavoz del gobierno municipal, el popular Juan Bueno , tomó la palabra para cerrar el debate de una propuesta en la que su grupo se abstuvo. «En los años de Juanma Moreno como presidente se ha incrementado más que notablemente las inversiones en nuestra ciudad. No le hablo de suposiciones sino de cosas ya hechas», advirtió. Pero no quiso ser menos que el resto y acabó dirigiéndose a Sonia Gaya tras las palabras que poco antes había pronunciado la concejal socialista en pleno cruce de argumentarios de la moción de Vox. Bueno la felicitó con cierta ironía por haber hecho «un speach» para «echarle una mano a la señora Montero», porque « ella está todo el día en el espejo diciendo lo guapa que es y lo poderosa que es , aunque sea la consejera y la ministra que más ha maltratado a esta ciudad en la historia». Unas declaraciones que acabaron por encender más el debate y provocar la indignación en las filas del PSOE. Hasta la presidencia acabó llamando al orden a la edil Myriam Díaz por hablar fuera de su turno. Y todo esto cuando todavía falta un mes para que se abran las urnas. Por suerte, el próximo Pleno está previsto para el tercer jueves de mayo, cuando ya sólo quedará analizar los resultados y centrarse en los asuntos que verdaderamente afectan a los sevillanos.