Es misión de titanes para el Liverpool, que pone de su parte sangre, sudor y lágrimas y no llega a su objetivo. Demasiado PSG, que pasa la eliminatoria después de ganar en Anfield (0-2) y avanza a semifinales. El PSG se planta en cualquier campo con la voluntad de dominar y hacer daño al rival desde el minuto uno. El resultado de la ida (2-0) apura al histórico equipo inglés, que aplica todo lo que tiene sobre el césped, empuje, arrojo, un Vietnam en cada duelo. Es rock duro y le falta sutileza para desarbolar a un equipo que iguala en intensidad y garra, y que además juega muy bien al fútbol. Pese al empeño de los británicos, el PSG obtiene ocasiones más claras en la primera mitad. Un tiro a puerta casi vacía de Nuno Mendes que Mamardashvili , retrocediendo hacia su portería, despeja de un puñetazo. También la tiene Dembelé en una opción clarísima, un balón suelto en el área del Liverpool que no atina a transformar a la media vuelta. Sin estar a la merced del adversario, al Liverpool le cuesta finar y solo obtiene un barullo en el área que casi acaba en gol: Safonov despeja en primera instancia y Marquinhos tapona en segunda el rechace que iba a gol de Van Dijk. El segundo periodo es una sucesión de visitas del Liverpool al área del PSG. Ninguna fructifica porque hay portero, Safonov, y porque Salah ya no es el de antes. Un penalti rectificado por el VAR (se tiró MacAllister) da paso a la sentencia de la eliminatoria. Un ataque del PSG bien coordinado que acaba en un tiro a tas del poste de Dembelé. Gol de los franceses (m. 72) y hundimiento del Liverpool, que con tres goles en contra da por cerrada su participación en la Champions. Y más después del segundo de Dembelé (m. 90).