«Queremos incorporar un cardiólogo con el objetivo de trabajar en equipo, crecer profesionalmente y participar en una cardiología completa y muy activa». Hasta aquí la oferta de Global Cardiology Team S.L.P., un grupo privado con sede en Barcelona que ofrece servicios de cardiología clínica , intervencionista y deportiva, no tiene nada fuera de lo común. Tampoco lo son las condiciones que ofrece :«Flexibilidad de jornada, retribución según convenio más incentivos, y contrato indefinido desde el inicio». Lo que sigue a continuación no es tan habitual. El centro notifica a través del anuncio a los aspirantes al puesto que para ocuparlo « no es imprescindible título vía MIR o convalidado», aunque añade que «se valorará positivamente» si se presenta. La oferta del puesto, consultada por ABC, añade que el único requisito para ocupar la plaza es que sea «buen profesional con ganas de integrarse en un equipo cercano y comprometido con la calidad asistencial». El grupo parlamentario de Vox ha acusado a la compañía de servicios cardiológicos de «fraude de ley» y de «poner en riesgo a los pacientes» fomentado la contratación de cardiólogos sin haber cursado la especialidad. «En el anuncio específica que lo que le interesa a la empresa es que sea un «trabajador que le eche ganas» aunque no tenga la especialidad», destaca la portavoz nacional de Sanidad de Vox, la diputada en el Parlament Maria García-Fuster . Y en este sentido, recuerda el antiguo refrán castellano: «A buen hambre no hay pan duro». «Eso es, -añade la diputada- justo lo que nos encontramos en la sanidad española: con un Ministerio de Sanidad completamente incompetente e inútil que mira para otro lado, nuestro sistema sanitario se llena de impostores mientras dejamos escapar a los mejores especialistas del mundo que no soportan las condiciones laborales de los hospitales españoles». La denuncia se produce en un contexto de un acuciante déficit de facultativos en nuestro país que ha sido paliado, en parte, con la llegada de médicos procedentes de otros países. «Desde Vox consideramos que no solo estamos ante un caso claro de intrusismo profesional , al pretender hacer pasar por cardiólogo a quien no tiene la titulación correspondiente, sino que además podría ser constitutivo de delito. En España, para ejercer como cardiólogo, tanto en la sanidad pública como en la privada, es obligatorio disponer del título de especialista en cardiología», asegura la diputada. «Por otro lado, -añade García Fuster- entendemos que esta situación resulta totalmente engañosa para los pacientes, a quienes se les ofrece la atención de un supuesto especialista que en realidad no lo es o no cuenta con la titulación requerida. Se trata de una práctica absolutamente inaceptable». «Queremos señalar, además, que mientras médicos españoles, altamente formados (posiblemente entre los mejores del mundo), se ven obligados a marcharse al extranjero por las malas condiciones laborales y los bajos salarios, existen empresas que intentan hacer pasar por especialistas a profesionales que carecen de dicha especialidad», puntualiza. A su juicio, «este tipo de anuncios parece estar dirigido a médicos extracomunitarios, trasladándoles la idea de que no es necesario contar con el título homologado para ejercer como especialistas en España, insinuando que pueden ser presentados como tales, en este caso, como cardiólogos. Desde Vox insistimos en la gravedad de estos hechos y en la necesidad de que se adopten las medidas oportunas para evitar este tipo de situaciones». Tras ser contactada por este diario, la empresa negó intencionalidad en el anuncio y aseguró que «se trata de un error en la redacción». A las pocas horas de ser apelada por ABC, corrigió la oferta y cambió el redactado. «Es imprescindible título de especialista MIR o convalidado al título de especialista español», puso Global Cardiology Team en el mismo punto de la oferta en el que figuraba que «no es imprescindible título vía MIR o convalidado, aunque se valorará positivamente». A juicio de Vox «no se trata de un error». «Tras destapar nuestro grupo, un posible fraude de ley y un intrusismo profesional y denunciarlo en redes sociales, la empresa decide cambiar los términos de la oferta de trabajo. No obstante, el problema reside en asegurarse de que esta empresa ni contrata profesionales sin ningún título, haciendo los pasar como profesionales especialistas, ni los ha contratado en ningún momento». El Real Decreto 239/2026, de 25 de marzo, por el que se establecen las bases generales sobre autorización de centros, servicios y establecimientos sanitarios, establece que no se pueden contratar médicos sin especialidad en el Sistema Nacional de Salud (SNS). En el caso de centros privados, «sigue siendo un fraude de ley y una práctica que fomenta el intrusismo, además de poner en riesgo a los pacientes», concluye la diputada de Vox.