De qué materia estará conformado un servidor, para que a estas alturas de mi existencia me encuentre -es un decir- más solo que la una, aparte, claro es, del par de amigos unidos por años y años de predicar la utopía de la fe, los míos, o sea, la familia, los “parroquianos” de la pequeña cafetería-bar “El GranVía”, mis contactos con Fb y pare usted de contar.