Diez años se cumplen de la muerte de Sara Montiel, y procede hacerle un recordatorio, más allá de sus artes en el cine, porque Sara se aúpa en la efervescencia de la estrella, que es cosa distinta a la actriz, aunque la incluya. El arte de fumar puros se lo enseñó Ernest Hemingway , y ella le hacía huevos fritos a Marlon Brando. Hablamos de la época remota de Hollywood, cuando Sara cobraba en «dólar USA», por decirlo a su manera vacilona y extranjerizante. Después vinieron 'La violetera', y el 'El último cuplé', que tuvieron algo de porno de la inocencia. Sara llegó muy joven a su propia posteridad, con lo que la artista, desde antañazo, casi, fue un desorden...
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