Marrullería
Carles Puigdemont -así regresaré a Cataluña, se dice a sí mismo- habría descubierto a Josep Tarradellas. Pero, ni Carles Puigdemont es Josep Tarradellas, ni la coyuntura de 1977 es la de 2022. Carles Puigdemont es un fugado de la Justicia democrática española y no todos los partidos políticos quieren que vuelva a Cataluña. Por lo demás, depende de los tribunales de la Unión Europa (TGUE y TJUE), del Tribunal Supremo español y -el asunto de la inmunidad- del Parlamento Europeo. En cualquier caso, más allá del delirante Consejo para la República en el exilio -que podría devenir Consejo de la República en el exilio-, el propósito de Carles Puigdemont no es otro que el de poner en apuros a una ERC que no quiere saber nada del 'presidente auténtico' y que hasta ahora no ha conseguido nada de la mesa de diálogo. Así se desprestigia a los republicanos en beneficio propio. Ítem más: la dimisión de Carles Puigdemont como presidente de Junts, desatará una batalla campal por la sucesión que el presidente auténtico intentará capitalizar colocando a uno de sus fieles servidores. Marrullería: astucia de mala intención.