Expertos siguen insistiendo en que un dispositivo sónico no podría causar las lesiones alegadas por diplomáticos de EE.UU. en Cuba y China. “No hay datos, no hay manera”, dijo un científico acerca de las afirmaciones de que los enemigos de Estados Unidos están atacando a su personal con sonido. Otro habló de un síndrome nuevo que llama “el miedo a los ataques sónicos”.