Las petroleras europeas empiezan a replegar velas en Irán, temerosas de que les afecten las sanciones que EEUU quiere aplicar progresivamente: firmas como Repsol, Total, Eni, Saras o Hellenic Petroleum ya están reduciendo sus compras de crudo iraní. Pero Cepsa no, ni tiene intención de hacerlo, a menos que la UE también adopte sanciones, algo de momento improbable, porque Bruselas quiere proteger a las empresas europeas que sigan operando en el país de los ayatolás.