Tienen entre 18 y 30 años y gastan unos 200.000 millones de pesos al año en salidas y eventos, que priorizan frente al consumo de bienes materiales. A través de estas experiencias forjan nuevos grupos de pertenencia. Las empresas advierten la tendencia y se lanzan a su conquista: ya escuchan sus propuestas y sugerencias para luego desarrollar el producto o servicio a ofertar.